Los antecedentes familiares de Don Vicente del Castillo surgen de la testamentaria de su padre Celedonio, quién era hijo de Don Jorge del Castillo y de Doña Josefa Gómez y Arévalo, ambos naturales de San Felipe de Montevideo; Celedonio era natural de Buenos Aires y vecino de Paraná, casado con Doña María Tránsito Carriegos y sus hijos eran: Mariano José, Vicente, Prudencio, José, Gerónimo, Pedro Nolasco y Jorge y sus hijas: Eusebia, Paula, Rafaela, Perla, María Josefa y Rosalía. De acuerdo al Censo realizado en el año 1824, don Celedonio del Castillo era Ministro de Hacienda, de 58 años, su esposa tenía 45 años y sus hijos Jorge 22 años, Paula 18, Petrona Pascuala 14, Prudencio 8, José 7, Rosalía 5 y Gerónimo 1. Vicente no figura porque es posible porque debería estar radicado en otro lugar por aquel tiempo, ya que era casado en primeras nupcias.
En 1821, siendo Gobernador el Coronel Lucio Mansilla, Celedonio del Castillo era el principal responsable del área de economía provincial, es decir, su Ministro Tesorero General de Hacienda y como sueldo se le había fijado una asignación anual de 900 pesos. El 25 de abril de 1827 fue suspendido en sus funciones y lo reemplazó Don Juan Garrigó; se le inició una investigación por 774,20 pesos, pero el 23 de octubre del mismo año el Congreso de Entre Ríos, cuyo Presidente era Don Justo José de Urquiza, lo declaró libre de los cargos que se le imputaban por la ilegitimidad de los que lo culpó la Junta encargada de analizar las cuentas y por "los dilatados servicios que ha prestado a la Provincia dicho ex-Ministro, a su avanzada edad y su numerosa familia...". En la misma fecha y por una ley, teniendo en cuenta el Decreto del 25/04/1827 por el que se lo exoneró del cargo y la posterior rendición que hizo el ex-Ministro, se aprobó la separación del cargo, pero se lo pensionó de por vida con la tercera parte del sueldo que cobraba , es decir con 300 pesos anuales, quedando con el goce del fuero y del uniforme correspondiente a su clase, siempre y cuando no ocupase un cargo en el Estado cuya renta sufragara con regularidad su subsistencia y la de su familia, en cuyo tiempo debía suspenderse esta pensión. No obstante esta pensión, Don Celedonio del Castillo fue Ministro de Gobierno de León Sola desde el 16 de diciembre de 1827 hasta que presentó la renuncia el 2 de enero de 1830; desde 1832 hasta el 27 de noviembre de 1837 fue Secretario Interino de la H. Sala de Representantes del Congreso de Entre Ríos, fecha que fue separado del cargo.
En cuanto a don Vicente del Castillo, comenzó a desempeñarse en el Estado a partir del 28 de marzo de 1822 cuando, conforme a la propuesta hecha por el Ministro de Hacienda, su propio padre, "de esta fecha nombro para Recaudador del nuevo impuesto en esta Villa Capital a Don Vicente del Castillo, con la asignación de 14 pesos mensuales que se le abonarán desde el 1º del próximo abril en que debe empezar la recaudación. ...Lucio Mansilla". Sin embargo, para el 16/10/1822 fue exonerado del cargo de colector del nuevo impuesto establecido.
A partir de enero del año 1829 comenzó a desempeñarse como ministro General de Hacienda, con carácter interino, Don Vicente del Castillo, con 27 años de edad, hasta que el 12 de diciembre de 1829 comenzó a ocupar esta cartera con carácter de Titular "atendiendo al mérito que tiene contraído así de oficial segundo vista de la aduana y el expresado empleo y cierto de que lo desempeñará con la conducta, aplicación y comportamiento que tiene acreditado...León Sola Gobernador. Celedonio del Castillo, Ministro Secretario".
Durante la usurpación del gobierno provincial por Pedro Pablo Seguí, en enero de 1842, Vicente del Castillo fue reemplazado como Tesorero General por don Mariano Villar y se llevó documentación relacionada con la función que desempeñaba, lo cual surge de los considerandos de un Decreto del 4 de marzo de 1842: Considerando la notable falta que hacen los archivos que el Gobierno que caducó llevó consigo por sus miras particulares y los graves males que puede acarrear al Tesoro Público el no tener una constancia exacta de la deuda de la Provincia...Siendo Gobernador el general Paz, desde el 18 de abril de 1842 ocupó esta cartera pública don Santiago Derqui. EL 2 de diciembre de 1848 fue abolido el cargo de Ministro Tesorero General de Hacienda y creado el de Contador General, designándose para esa función a Don Vicente del Castillo. El 2 de enero de 1853, siendo Diputado, del Castillo fue nombrado Presidente de la Honorable Sala de Representante de la Provincia.
Con la organización de la Confederación Argentina se desempeño algunos años como Ministro de Hacienda hasta el 12 de diciembre de 1861, cuando la misma se disolvió.
De acuerdo al censo realizado en el año 1844, en la casa Nº 25 de Paraná vivía don Vicente del Castillo, de 36 años, entrerriano, casado, Ministro Tesorero General de Hacienda, con sus hijos: Vicente de 8 años, Margarita de 7, Lucilo de 6, Benjamín de 3 y Tránsito de 8 meses. Posiblemente viudo, vivían también allí: Manuela Hereñú de 24 años, Marcelina Hereñú de 17 años, Josefa, sirviente, de Santa Fe, 36 años; Basilia Subiría, sirviente, 16 años, Concepción Subiría de 14 años, Liberata del Castillo de 7 años y Julia del Castillo de 6 años.
La historia de San Benito, del Departamento Paraná, Provincia de Entre Ríos, Argentina, estará reflejada en este blog, tomando sus orígenes como la colonia agrícola "3 de Febrero". Pero también ´para descubrir lo que era antes de la colonización iniciada en abril 1879. anibaljusto50@gmail.com
ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879
Mostrando entradas con la etiqueta VICENTE DEL CASTILLO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VICENTE DEL CASTILLO. Mostrar todas las entradas
jueves, 6 de mayo de 2010
LAS DEUDAS QUE CONTRAJO VICENTE DEL CASTILLO
El 19 de setiembre de 1861 el Presidente Derqui se dirigió a Rosario para organizar su defensa contra los porteños y el Congreso Nacional declaró el estado de sitio en todo el país luego de los sucesos de Pavón (donde la tropas de Mitre derrotaron a las de Urquiza); el vicepresidente, General Juan Antonio Pedernera, se hizo cargo del Poder Ejecutivo "con penurias económicas más acentuadas que nunca".
Pedernera asumió la Presidencia el 5 de noviembre, luego de aceptarse la renuncia presentada por Derqui e inmediatamente le solicitó a Ricardo López Jordán "que consiga $ 12.900 para pagar a los maquinistas de la escuadra", suma que aportó el General Urquiza. El 1º de diciembre el Gobierno de Entre Ríos desde Concepción del Uruguay mediante una Ley reasumió "el ejercicio de la soberanía que le era propia, en toda su plenitud", dándole la espalda al gobierno de la Confederación y... " desligándose de las cuestiones nacionales; y custodiará las pertenencias oficiales y administrará las aduanas hasta que, reorganizados los poderes, la Nación satisfaga la deuda con la Provincia..."
El 2 de diciembre de 1861 Urquiza reasumió el Gobierno de Entre Ríos en Concepción del Uruguay y envió como Jefe Político a la ciudad de Paraná al general Francia, quién había de recibir "en depósito las propiedades del Gobierno Nacional..." El Presidente Pedernera se enteró de esta noticia terminal el 5 de diciembre.
Pese a la virtual cesación del Gobierno de la Confederación Argentina, el 4 de diciembre "el Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo obtuvo en la víspera de varios prestamistas, representados por el Sr.: Ramón Puig; la suma de $ 10.290 para el pago del personal de la escuadra, compromiso éste y otros anteriores reconocidos como deuda nacional al hipotecarse el nuevo edificio de la Casa de Gobierno. El 10 el mismo ministerio adjudica una sumaca (embarcación de dos velas para cabotaje) a Prudencio del Castillo (hermano del Ministro) en compensación de perjuicios sufridos en servicio del gobierno..."
Finalmente, el 12 de diciembre de 1861, con la firma de Juan Esteban Pedernera, Nicanor Molinas, José S. de Olivos y Vicente del Castillo firmaron el Acuerdo que puso término al Gobierno de la Confederación Argentina, declarándose "En Receso".
Así planteadas las cosas hacia fines de 1861, es dable comprobar las dificultades económicas por las que atravesó la Confederación hasta su disolución, lo que obligó a su Ministro del Castillo a realizar compromisos desesperados y extralimitados tratando de salir del paso.
Según un testimonio de Escritura Pública de Hipoteca otorgado por el Gobierno Nacional Argentino a favor del prestamista Ángel Brugo y Cía. el 9 de diciembre de 1861, el Subsecretario del Interior, don Salvador Espeleta, y el Ministro de Hacienda, don Vicente del Castillo, hipotecaron el Palacio de Gobierno Nacional por 36.969 pesos bolivianos con 78/100, asegurando que el mismo no sería enajenado por ninguna autoridad hasta que se satisfaga el pago de esa suma, quedando asentada esa escritura en el Libro 1º de Hipotecas del escribano Casiano Calderón, año 1861/1862.
En un anexo de esa escritura aparecía en la lista de acreedores como uno de los más importantes Ángel Brugo y Cía., con $2.584 oro, prestados el 17/08/1861 y $ 485,15 oro prestados el 3/9/1861.
El mismo día que se iba el Gobierno de la Confederación, el 12 de diciembre de 1861, el Ministro a cargo de Interior, don Nicanor Molinas, en representación del Gobierno Nacional ordenó que el siguiente acuerdo fuese reducido a escritura pública. El citado Acuerdo decía textualmente:
"Paraná, 9 de diciembre de 1861, el Vicepresidente de la República, en ejercicio del Poder Ejecutivo, considerando, Primero: Que el actual Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo ha contraído bajo su responsabilidad varios empréstitos para atender las urgencias del Estado, y no siendo justo que los servicios desinteresados de dicho funcionario sean desatendidos por el Gobierno ni que deba responder él con su peculio a obligaciones contraídas a nombre del Gobierno, oído el Concejo de Ministros, Acuerda y Decreta: Artículo Primero: Constitúyese en formal hipoteca el Palacio de Gobierno con todos sus enseres al pago de la cantidad de treinta y seis mil novecientos sesenta y nueve pesos, setenta y ocho centésimos, a que ascienden los créditos contraídos por S.E. el Señor Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo. Artículo Segundo: Comuníquese por el Ministerio del Interior esta resolución al Exmo. Gobierno de Entre Ríos, adjuntándole una relación detallada de los compromisos a que se refiere el presente Acuerdo, rogándole se sirva amortizar con los fondos de la provincia las cantidades a que asciende dicho empréstito. Artículo Tercero: Queda a cargo de la Nación indemnizar a la Provincia de Entre Ríos de las erogaciones que haga con este objeto. Artículo Cuarto: comuníquese y dese al Registro Nacional. Pedernera. Nicanor Molinas. José S. de Olivos. Vicente del Castillo."
Fue extendida una copia de este escrito público "...a pedimento de Don Vicente del Castillo para resguardo del interesado Don Ángel Brugo y Cía. doy signo y firmo la presente a catorce de enero de mil ochocientos sesenta y dos. Casiano Calderón...".
Es realmente curioso que Ángel Brugo, acreedor del disuelto Gobierno de la Confederación Argentina, resultase ser el padre de Juan José y Carlos Antonio Brugo, quienes posteriormente tuvieron tanto que ver con la Colonia “3 de Febrero” y con los campos de sus alrededores que, de a poco, fueron quedando en su poder mediante las concesiones que les hacían desde el Gobierno Provincial, al que estaban estrechamente ligados desde los "clubes políticos" y de “Artesanos” de la masonería local a los que pertenecían.
Lo que queda comprobado es la apremiante situación económica a la que se vio sometido Don Vicente del Castillo desde 1862, que derivó en su Concurso Preventivo de Bienes y, luego, en el Remate de todos ellos. El expediente del juicio que le llevó adelante el Juez Pedro Lucas Funes no fueron guardados en archivo por lo cual no se puede tener mayores datos sobre las razones precisas para que Vicente del Castillo haya tenido que pagar con su patrimonio los compromisos de la disuelta Confederación Argentina lo que, sin dudas, debería ser materia de una investigación más profunda.
Sin embargo, en la columna “ENTRE RIOS. FECHAS Y HECHOS” del diario La Acción de Paraná del 25 de setiembre de 1949, el historiador hace una referencia mas clara sobre este tema: “El 25 de setiembre de 1869 fallecía en Paraná uno de sus hijos meritorios, patriota y abnegado que tal fue don Vicente del Castillo. Una sola referencia bastará para señalar sus merecimientos. Cuando el gobierno de la Confederación Argentina experimentaba angustiosos apremios económicos, del Castillo dirigía la hacienda pública y como medio de superar tamañas dificultades y atender las urgentes exigencias de la administración y siendo poseedor de una importante fortuna, otorgó un préstamo hipotecario a favor de la Casa de Gobierno (Escuela Normal), para resarcirse de los gastos que había efectuado. Esta operación no fue reconocida por el gobierno nacional, ejercido por Mitre, lo que decretó la ruina económica de del Castillo, quién se vio obligado a entregar sus estancias y su casa a los acreedores y dedicarse a la enseñanza particular, fundando una escuelita para hacerse de recursos para vivir. Del Castillo había sido diputado, ministro, gobernador delegado, etc.”.
También ratifica que fue el Gobierno Nacional presidido por Mitre el responsable de la ruina de Don Vicente del Castillo el hecho de que el 3 de setiembre de 1862 el Gobernador le otorgó una beca a su hijo Lucilo “por sus antecedentes honrosos de notorios sacrificios hechos en servicios del país y que han dado por resultado su ruina casi completa, haciendo un acto de merecida justicia, se acuerda y decreta: una onza de oro por mes para que curse en la Facultad de Medicina de Buenos Aires” . Asimismo, el 30 de abril de 1863, una Ley autorizó al Poder Ejecutivo para que a la brevedad posible solicite al Eximo. Gobierno Nacional el pago de la deuda de la Nación a favor de la Provincia, lo nunca fue cumplido desde Buenos Aires.
De esta manera, los campos de don Vicente del Castillo pasaron a ser del Fisco Provincial o del Estado Provincial desde 1866 y hasta el 1º de junio de 1878.
Pedernera asumió la Presidencia el 5 de noviembre, luego de aceptarse la renuncia presentada por Derqui e inmediatamente le solicitó a Ricardo López Jordán "que consiga $ 12.900 para pagar a los maquinistas de la escuadra", suma que aportó el General Urquiza. El 1º de diciembre el Gobierno de Entre Ríos desde Concepción del Uruguay mediante una Ley reasumió "el ejercicio de la soberanía que le era propia, en toda su plenitud", dándole la espalda al gobierno de la Confederación y... " desligándose de las cuestiones nacionales; y custodiará las pertenencias oficiales y administrará las aduanas hasta que, reorganizados los poderes, la Nación satisfaga la deuda con la Provincia..."
El 2 de diciembre de 1861 Urquiza reasumió el Gobierno de Entre Ríos en Concepción del Uruguay y envió como Jefe Político a la ciudad de Paraná al general Francia, quién había de recibir "en depósito las propiedades del Gobierno Nacional..." El Presidente Pedernera se enteró de esta noticia terminal el 5 de diciembre.
Pese a la virtual cesación del Gobierno de la Confederación Argentina, el 4 de diciembre "el Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo obtuvo en la víspera de varios prestamistas, representados por el Sr.: Ramón Puig; la suma de $ 10.290 para el pago del personal de la escuadra, compromiso éste y otros anteriores reconocidos como deuda nacional al hipotecarse el nuevo edificio de la Casa de Gobierno. El 10 el mismo ministerio adjudica una sumaca (embarcación de dos velas para cabotaje) a Prudencio del Castillo (hermano del Ministro) en compensación de perjuicios sufridos en servicio del gobierno..."
Finalmente, el 12 de diciembre de 1861, con la firma de Juan Esteban Pedernera, Nicanor Molinas, José S. de Olivos y Vicente del Castillo firmaron el Acuerdo que puso término al Gobierno de la Confederación Argentina, declarándose "En Receso".
Así planteadas las cosas hacia fines de 1861, es dable comprobar las dificultades económicas por las que atravesó la Confederación hasta su disolución, lo que obligó a su Ministro del Castillo a realizar compromisos desesperados y extralimitados tratando de salir del paso.
Según un testimonio de Escritura Pública de Hipoteca otorgado por el Gobierno Nacional Argentino a favor del prestamista Ángel Brugo y Cía. el 9 de diciembre de 1861, el Subsecretario del Interior, don Salvador Espeleta, y el Ministro de Hacienda, don Vicente del Castillo, hipotecaron el Palacio de Gobierno Nacional por 36.969 pesos bolivianos con 78/100, asegurando que el mismo no sería enajenado por ninguna autoridad hasta que se satisfaga el pago de esa suma, quedando asentada esa escritura en el Libro 1º de Hipotecas del escribano Casiano Calderón, año 1861/1862.
En un anexo de esa escritura aparecía en la lista de acreedores como uno de los más importantes Ángel Brugo y Cía., con $2.584 oro, prestados el 17/08/1861 y $ 485,15 oro prestados el 3/9/1861.
El mismo día que se iba el Gobierno de la Confederación, el 12 de diciembre de 1861, el Ministro a cargo de Interior, don Nicanor Molinas, en representación del Gobierno Nacional ordenó que el siguiente acuerdo fuese reducido a escritura pública. El citado Acuerdo decía textualmente:
"Paraná, 9 de diciembre de 1861, el Vicepresidente de la República, en ejercicio del Poder Ejecutivo, considerando, Primero: Que el actual Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo ha contraído bajo su responsabilidad varios empréstitos para atender las urgencias del Estado, y no siendo justo que los servicios desinteresados de dicho funcionario sean desatendidos por el Gobierno ni que deba responder él con su peculio a obligaciones contraídas a nombre del Gobierno, oído el Concejo de Ministros, Acuerda y Decreta: Artículo Primero: Constitúyese en formal hipoteca el Palacio de Gobierno con todos sus enseres al pago de la cantidad de treinta y seis mil novecientos sesenta y nueve pesos, setenta y ocho centésimos, a que ascienden los créditos contraídos por S.E. el Señor Ministro de Hacienda Don Vicente del Castillo. Artículo Segundo: Comuníquese por el Ministerio del Interior esta resolución al Exmo. Gobierno de Entre Ríos, adjuntándole una relación detallada de los compromisos a que se refiere el presente Acuerdo, rogándole se sirva amortizar con los fondos de la provincia las cantidades a que asciende dicho empréstito. Artículo Tercero: Queda a cargo de la Nación indemnizar a la Provincia de Entre Ríos de las erogaciones que haga con este objeto. Artículo Cuarto: comuníquese y dese al Registro Nacional. Pedernera. Nicanor Molinas. José S. de Olivos. Vicente del Castillo."
Fue extendida una copia de este escrito público "...a pedimento de Don Vicente del Castillo para resguardo del interesado Don Ángel Brugo y Cía. doy signo y firmo la presente a catorce de enero de mil ochocientos sesenta y dos. Casiano Calderón...".
Es realmente curioso que Ángel Brugo, acreedor del disuelto Gobierno de la Confederación Argentina, resultase ser el padre de Juan José y Carlos Antonio Brugo, quienes posteriormente tuvieron tanto que ver con la Colonia “3 de Febrero” y con los campos de sus alrededores que, de a poco, fueron quedando en su poder mediante las concesiones que les hacían desde el Gobierno Provincial, al que estaban estrechamente ligados desde los "clubes políticos" y de “Artesanos” de la masonería local a los que pertenecían.
Lo que queda comprobado es la apremiante situación económica a la que se vio sometido Don Vicente del Castillo desde 1862, que derivó en su Concurso Preventivo de Bienes y, luego, en el Remate de todos ellos. El expediente del juicio que le llevó adelante el Juez Pedro Lucas Funes no fueron guardados en archivo por lo cual no se puede tener mayores datos sobre las razones precisas para que Vicente del Castillo haya tenido que pagar con su patrimonio los compromisos de la disuelta Confederación Argentina lo que, sin dudas, debería ser materia de una investigación más profunda.
Sin embargo, en la columna “ENTRE RIOS. FECHAS Y HECHOS” del diario La Acción de Paraná del 25 de setiembre de 1949, el historiador hace una referencia mas clara sobre este tema: “El 25 de setiembre de 1869 fallecía en Paraná uno de sus hijos meritorios, patriota y abnegado que tal fue don Vicente del Castillo. Una sola referencia bastará para señalar sus merecimientos. Cuando el gobierno de la Confederación Argentina experimentaba angustiosos apremios económicos, del Castillo dirigía la hacienda pública y como medio de superar tamañas dificultades y atender las urgentes exigencias de la administración y siendo poseedor de una importante fortuna, otorgó un préstamo hipotecario a favor de la Casa de Gobierno (Escuela Normal), para resarcirse de los gastos que había efectuado. Esta operación no fue reconocida por el gobierno nacional, ejercido por Mitre, lo que decretó la ruina económica de del Castillo, quién se vio obligado a entregar sus estancias y su casa a los acreedores y dedicarse a la enseñanza particular, fundando una escuelita para hacerse de recursos para vivir. Del Castillo había sido diputado, ministro, gobernador delegado, etc.”.
También ratifica que fue el Gobierno Nacional presidido por Mitre el responsable de la ruina de Don Vicente del Castillo el hecho de que el 3 de setiembre de 1862 el Gobernador le otorgó una beca a su hijo Lucilo “por sus antecedentes honrosos de notorios sacrificios hechos en servicios del país y que han dado por resultado su ruina casi completa, haciendo un acto de merecida justicia, se acuerda y decreta: una onza de oro por mes para que curse en la Facultad de Medicina de Buenos Aires” . Asimismo, el 30 de abril de 1863, una Ley autorizó al Poder Ejecutivo para que a la brevedad posible solicite al Eximo. Gobierno Nacional el pago de la deuda de la Nación a favor de la Provincia, lo nunca fue cumplido desde Buenos Aires.
De esta manera, los campos de don Vicente del Castillo pasaron a ser del Fisco Provincial o del Estado Provincial desde 1866 y hasta el 1º de junio de 1878.
CAMPOS DE VICENTE DEL CASTILLO
Las chacras donde se asentaron los colonos llegados del Friuli de la mano de los hermanos Brugo en el Distrito Sauce, luego de haber sido realengas y patriolengas, pasaron a manos del Gobierno de Entre Ríos cuando en 1825 el Gobernador Juan León Sola terminó con el antiguo litigio por las tierras de la costa del Paraná y las adquirió a la sucesión de Larramendi.
Es probable que primero haya sido don Celedonio del Castillo el ocupante de una parte de las tierras que luego en mayor cantidad tuvo su hijo don Vicente del Castillo ya que existen constancia de ello en la Municipalidad de Paraná y en el Archivo General de Entre Ríos; aunque una parte de ellas en la jurisdicción de Paraná había sido de José Caraballo, quién se las vendió por 1839. Éste fue adquiriendo fracciones para llegar a totalizar 2.596 hectáreas, 41 áreas y 49 áreas, de acuerdo al remate que se hizo de las mismas en 1865 por parte del Gobierno Provincial.
Cuando se realizó la mensura del citado campo de "Del Castillo" por una disposición del Gobierno Provincial, a partir del 6 de agosto de 1875, quién la realizó, el agrimensor Don Melitón González, apuntó en su memoria descriptiva que "no había título por qué guiarse en la mensura, y decidí entonces conocer el terreno por los títulos linderos que lo citan y por algunos datos sobre fracciones del mismo campo".
En cuanto a los datos sobre las mencionadas fracciones que se fueron agregando al citado campo, las mismas fueron compradas a Caraballo en el Distrito Manga, a su hermano (lo cual de alguna forma confirma que Don Celedonio del Castillo fue el dueño original), al Teniente José María Soto (quién también lo había obtenido de su padre) y a (Calixto) Arredondo, cuya "población" se ubicaba en las inmediaciones de donde tiene su casa la familia Puntín en San Benito Sur.
El campo arrancaba desde su punto sur-oeste, a pocos metros de la intersección de Avenida Zanni y Calle Miguel David en Paraná, donde existía un ombú del Puesto original de Del Castillo (Celedonio) y que servía de mojón. En una línea recta que avanzaba de oeste a este, hasta unos trescientos cincuenta metros mas allá del arroyo Las Tunas (la intersección de Boulevard Basavilbaso y Avenida San Martín de San Benito), en una distancia de 5.177 metros. Del mojón natural del sur-oeste (el ombú que era natural utilizar en estos tiempos en que no existían los alambrados), en una línea ligeramente diagonal hacia el noreste (N13º35"E) hasta las puntas del arroyo Colorado, unos 600 metros al norte de lo que había sido el Camino Real, que para esta época estaba cortado por los desmoronamientos en el citado arroyo. Para tener una referencia, la línea divisoria se conserva en parte y era la actual calle Alejandro Carbó, que cruza frente a la Comisaría de Corrales. Aún se puede observar otro ombú, sobre avenida Almafuerte, unos metros al este de la mencionada calle, que sirvió antaño de mojón. Desde aquí, con algunas leves variaciones hasta el arroyo Las Tunas, unos quinientos metros al sur del puente actual en la Ruta Nacional Nº18. Esta fracción del campo de Del Castillo en el ejido de Paraná pasó a manos del municipio después que le fuera expropiado.
La fracción de campo que más interesa, por ser donde posteriormente se afincaron los primeros inmigrantes friulanos para conformar la Colonia "3 de Febrero", es a partir del arroyo Las Tunas al este; en el límite norte separaba con el campo de doña Catalina Ledesma ( viuda de Pedro Mansilla, oficial de Ejército de Urquiza) el Camino Real, que seguía lo que en la actualidad es la Avenida Paraná, con una ligera parábola hacia el sur, hasta llegar al actual camino a Sauce Medio desde la Ruta Nacional Nº18, a la altura por el lado sur de la quinta "de Lugón", en una distancia de alrededor de 2.700 metros. Desde allí hasta el vértice que se forma con las calles que se juntan en el Almacén de Favio Cápriz en Sauce Medio, en una línea sudoeste (S13º28´0) de 1.950 metros, dejando al este los campos del Teniente José María Soto. Desde el vértice de Cápriz, siguiendo el viejo Camino de las Postas a Nogoyá, con rumbo al sudoeste unos 500 metros, hasta el mojón noroeste del campo de don Antonio Tomé (de Asís). Desde este punto, en una línea quebrada hacia el sudoeste, siguiendo la cima de la cuchilla que divide las aguas hacia El Sauce Grande y hacia Las Tunas, unos 4.300 metros. De este punto, en línea este-oeste unos 1.270 metros, hasta encontrar el arroyo Las Cruces y, siguiendo éste hasta la horqueta que forma con el arroyo El Saucecito, aguas abajo por el recién formado arroyo Las Tunas hasta el sector norte donde se encuentra en la actualidad el Cementerio Parroquial de San Benito y desde allí, en una línea noreste (N13º38´E) hasta la actual esquina de Avda. San Martín y Bvard. Basavilbaso.
Acerca de la mencionada mensura, en el sector que pertenecía al Distrito Sauce, se pueden sacar varias conclusiones, a saber: A). Doña Catalina Ledesma de Mansilla era lindera por el sur con el campo de "del Castillo", una concesión más al sur de la Ruta Nª18 y, sin embargo, años más tarde (1882) fue desplazada varias concesiones más arriba por el influyente Juan José Brugo; B). El Camino Real, posteriormente llamado también Camino de las Postas o de Las Carretas, queda bien definido y era el único camino que corría hacia el interior hasta los primeros años del siglo XX; C). El viejo camino de las Postas a Nogoyá, es de estimar que haya corrido desde Las Tunas hasta Sauce Abajo (zona de Sauce Medio – Almacén Cápriz, para tener una referencia), donde esta la Posta de Álvarez (en campos de don Nicolás Abasto), en una diagonal sudeste, pasando por las inmediaciones del ombú que el mismo plano original se identifica y del que sus retoños aún perduran en el tiempo en el vértice noroeste de la esquina de Avenida Marizza y Bvard. Basavilbaso; este ombú podría haber sido el mojón esquinero de los campos de Arredondo, del sargento Victorio Ríos o del mismo José María Soto, es decir que fue un punto de referencia; D). Queda establecida la ubicación de lo que muchos años antes había sido la ubicación de "la población" de Calixto Arredondo, identificando los ombúes y las taperas, en la zona donde en la actualidad tiene la casa la familia Puntín en San Benito Sur; E). Se explica la razón por la cual desde el año 1883 aproximadamente se establece don José Simeón Pando, uno de los herederos de don Marcos Pando, en la pañoleta que quedó entre el vértice de Avda. San Martín y Bvard. Basavilbaso, el arroyo Las Tunas y la diagonal al sudoeste hacia el cementerio, ya que esta fracción en el Distrito Sauce perteneció a su padre Don Marcos Pando, quién también fue poseedor de grandes extensiones, incluyendo los campos de la Base Aérea, hasta las cercanías de Avda. Zanni de Paraná, lindando al norte con Vicente del Castillo. F). También queda establecido con claridad la ubicación del ombú de la población de Del Castillo, cuyo puesto se ubicaba en las inmediaciones de Avda. San Martín y Bvard. Crespo, lugar donde aún hay un ombú en la actualidad, detrás de la casa que fuera de don Olindo Téntor.
La fracción del campo de Del Castillo que estaba al este del arroyo Las Tunas tenía alrededor de 1.858 hectáreas y fue donde posteriormente se ubicó la primera etapa de la Colonia “3 de Febrero”, con algunas ligeras modificaciones en sus límites.
Vicente del Castillo, siendo Ministro de Hacienda de la Confederación Argentina, tuvo que administrar en épocas de grandes dificultades económicas, poniendo hasta su propio patrimonio en juego. Por ello perdió sus campos y hasta su casa de azotea que tenía en el centro de Paraná, en calle Urquiza a pocos metros de la Municipalidad (en la manzana que ocupa la Catedral), compuesta de diez habitaciones de material, sobre un terreno de 20 por 50 metros, más otro terreno lindante con las Hermanas de la Caridad (Del Huerto) de 30 por 20 metros de fondo.
Según consta en un Acta labrada por el escribano Andrés González del Solar el 10 de noviembre de 1865, el Doctor Pedro Lucas Funes, Juez en lo Civil, Comercial y Criminal del Departamento Paraná, recibió del Agente Fiscal, Dr. Antonio Zarco, la demanda por cobro de pesos del Estado Provincial contra Don Vicente del Castillo, estando concursados sus bienes, por la suma de dos mil quinientos cincuenta y cinco patacones con 75/100 por deudas al Fisco de Entre Ríos provenientes de un préstamo que dicho gobierno le hizo en años anteriores; luego de darse traslado de la demanda al defensor Dr. Eusebio Ocampo (quién fuera allegado al General Urquiza) y al Síndico del Concurso, Dr. José Ciriaco Hernández, se siguió con los trámites y requisitos de ley, pero, no habiendo sido satisfecha y abonada la suma mencionada, a pedido del Agente Fiscal del Concurso, el Juez dictó sentencia de remate en bienes suficientes hasta cubrir la suma reclamada, para lo cual se mandó publicar por dos veces la fecha del remate en el Periódico “El Paraná” (foja Nº403 del Exte.) En el mencionado remate se presentó Don Domingo Comas, Jefe Político del Departamento Paraná, y en representación del Gobierno Provincial ofertó 3.315 pesos bolivianos; por ser una suma superior a los dos tercios de total el Juez aceptó la misma, por lo cual también la casa pasó a manos del Estado Provincial .
Si se tiene en cuenta la tasación de los campos de V. del Castillo, 800 patacones según la estadística hecha el año 1863, y que esta suma cubría más del 30% de lo reclamado por el Gobierno Provincial, entre la casa del centro y los campos el ex-Ministro de Hacienda de la Confederación debería haber cubierto la suma reclamada.
Es probable que primero haya sido don Celedonio del Castillo el ocupante de una parte de las tierras que luego en mayor cantidad tuvo su hijo don Vicente del Castillo ya que existen constancia de ello en la Municipalidad de Paraná y en el Archivo General de Entre Ríos; aunque una parte de ellas en la jurisdicción de Paraná había sido de José Caraballo, quién se las vendió por 1839. Éste fue adquiriendo fracciones para llegar a totalizar 2.596 hectáreas, 41 áreas y 49 áreas, de acuerdo al remate que se hizo de las mismas en 1865 por parte del Gobierno Provincial.
PLANO CONFECCIONADO EN 1875 QUE DEMARCA LO QUE LUEGO
FUE LA COLONIA 3 DE FEBRERO, HOY SAN BENITO.
De una estadística de 1863 surge que el establecimiento ganadero de don Vicente del Castillo estaba valuado en 800 patacones, poseía 550 vacunos (lo que significa la mitad del total que existía por entontes en el Distrito Sauce), 100 yeguarizos y 300 lanares; el capital estimado para la liquidación de impuestos provinciales fue de 2.250 pesos, uno de los más altos incluyendo a los de Espinillo; debía abonar 10,60 pesos por cada cuota de impuestos; era administrador don José Rosa Almada (nacido por 1822, casado con Valeria Velásquez, nacida por 1827, su hijo Eusebio Almada).Cuando se realizó la mensura del citado campo de "Del Castillo" por una disposición del Gobierno Provincial, a partir del 6 de agosto de 1875, quién la realizó, el agrimensor Don Melitón González, apuntó en su memoria descriptiva que "no había título por qué guiarse en la mensura, y decidí entonces conocer el terreno por los títulos linderos que lo citan y por algunos datos sobre fracciones del mismo campo".
En cuanto a los datos sobre las mencionadas fracciones que se fueron agregando al citado campo, las mismas fueron compradas a Caraballo en el Distrito Manga, a su hermano (lo cual de alguna forma confirma que Don Celedonio del Castillo fue el dueño original), al Teniente José María Soto (quién también lo había obtenido de su padre) y a (Calixto) Arredondo, cuya "población" se ubicaba en las inmediaciones de donde tiene su casa la familia Puntín en San Benito Sur.
El campo arrancaba desde su punto sur-oeste, a pocos metros de la intersección de Avenida Zanni y Calle Miguel David en Paraná, donde existía un ombú del Puesto original de Del Castillo (Celedonio) y que servía de mojón. En una línea recta que avanzaba de oeste a este, hasta unos trescientos cincuenta metros mas allá del arroyo Las Tunas (la intersección de Boulevard Basavilbaso y Avenida San Martín de San Benito), en una distancia de 5.177 metros. Del mojón natural del sur-oeste (el ombú que era natural utilizar en estos tiempos en que no existían los alambrados), en una línea ligeramente diagonal hacia el noreste (N13º35"E) hasta las puntas del arroyo Colorado, unos 600 metros al norte de lo que había sido el Camino Real, que para esta época estaba cortado por los desmoronamientos en el citado arroyo. Para tener una referencia, la línea divisoria se conserva en parte y era la actual calle Alejandro Carbó, que cruza frente a la Comisaría de Corrales. Aún se puede observar otro ombú, sobre avenida Almafuerte, unos metros al este de la mencionada calle, que sirvió antaño de mojón. Desde aquí, con algunas leves variaciones hasta el arroyo Las Tunas, unos quinientos metros al sur del puente actual en la Ruta Nacional Nº18. Esta fracción del campo de Del Castillo en el ejido de Paraná pasó a manos del municipio después que le fuera expropiado.
La fracción de campo que más interesa, por ser donde posteriormente se afincaron los primeros inmigrantes friulanos para conformar la Colonia "3 de Febrero", es a partir del arroyo Las Tunas al este; en el límite norte separaba con el campo de doña Catalina Ledesma ( viuda de Pedro Mansilla, oficial de Ejército de Urquiza) el Camino Real, que seguía lo que en la actualidad es la Avenida Paraná, con una ligera parábola hacia el sur, hasta llegar al actual camino a Sauce Medio desde la Ruta Nacional Nº18, a la altura por el lado sur de la quinta "de Lugón", en una distancia de alrededor de 2.700 metros. Desde allí hasta el vértice que se forma con las calles que se juntan en el Almacén de Favio Cápriz en Sauce Medio, en una línea sudoeste (S13º28´0) de 1.950 metros, dejando al este los campos del Teniente José María Soto. Desde el vértice de Cápriz, siguiendo el viejo Camino de las Postas a Nogoyá, con rumbo al sudoeste unos 500 metros, hasta el mojón noroeste del campo de don Antonio Tomé (de Asís). Desde este punto, en una línea quebrada hacia el sudoeste, siguiendo la cima de la cuchilla que divide las aguas hacia El Sauce Grande y hacia Las Tunas, unos 4.300 metros. De este punto, en línea este-oeste unos 1.270 metros, hasta encontrar el arroyo Las Cruces y, siguiendo éste hasta la horqueta que forma con el arroyo El Saucecito, aguas abajo por el recién formado arroyo Las Tunas hasta el sector norte donde se encuentra en la actualidad el Cementerio Parroquial de San Benito y desde allí, en una línea noreste (N13º38´E) hasta la actual esquina de Avda. San Martín y Bvard. Basavilbaso.
Acerca de la mencionada mensura, en el sector que pertenecía al Distrito Sauce, se pueden sacar varias conclusiones, a saber: A). Doña Catalina Ledesma de Mansilla era lindera por el sur con el campo de "del Castillo", una concesión más al sur de la Ruta Nª18 y, sin embargo, años más tarde (1882) fue desplazada varias concesiones más arriba por el influyente Juan José Brugo; B). El Camino Real, posteriormente llamado también Camino de las Postas o de Las Carretas, queda bien definido y era el único camino que corría hacia el interior hasta los primeros años del siglo XX; C). El viejo camino de las Postas a Nogoyá, es de estimar que haya corrido desde Las Tunas hasta Sauce Abajo (zona de Sauce Medio – Almacén Cápriz, para tener una referencia), donde esta la Posta de Álvarez (en campos de don Nicolás Abasto), en una diagonal sudeste, pasando por las inmediaciones del ombú que el mismo plano original se identifica y del que sus retoños aún perduran en el tiempo en el vértice noroeste de la esquina de Avenida Marizza y Bvard. Basavilbaso; este ombú podría haber sido el mojón esquinero de los campos de Arredondo, del sargento Victorio Ríos o del mismo José María Soto, es decir que fue un punto de referencia; D). Queda establecida la ubicación de lo que muchos años antes había sido la ubicación de "la población" de Calixto Arredondo, identificando los ombúes y las taperas, en la zona donde en la actualidad tiene la casa la familia Puntín en San Benito Sur; E). Se explica la razón por la cual desde el año 1883 aproximadamente se establece don José Simeón Pando, uno de los herederos de don Marcos Pando, en la pañoleta que quedó entre el vértice de Avda. San Martín y Bvard. Basavilbaso, el arroyo Las Tunas y la diagonal al sudoeste hacia el cementerio, ya que esta fracción en el Distrito Sauce perteneció a su padre Don Marcos Pando, quién también fue poseedor de grandes extensiones, incluyendo los campos de la Base Aérea, hasta las cercanías de Avda. Zanni de Paraná, lindando al norte con Vicente del Castillo. F). También queda establecido con claridad la ubicación del ombú de la población de Del Castillo, cuyo puesto se ubicaba en las inmediaciones de Avda. San Martín y Bvard. Crespo, lugar donde aún hay un ombú en la actualidad, detrás de la casa que fuera de don Olindo Téntor.
La fracción del campo de Del Castillo que estaba al este del arroyo Las Tunas tenía alrededor de 1.858 hectáreas y fue donde posteriormente se ubicó la primera etapa de la Colonia “3 de Febrero”, con algunas ligeras modificaciones en sus límites.
Vicente del Castillo, siendo Ministro de Hacienda de la Confederación Argentina, tuvo que administrar en épocas de grandes dificultades económicas, poniendo hasta su propio patrimonio en juego. Por ello perdió sus campos y hasta su casa de azotea que tenía en el centro de Paraná, en calle Urquiza a pocos metros de la Municipalidad (en la manzana que ocupa la Catedral), compuesta de diez habitaciones de material, sobre un terreno de 20 por 50 metros, más otro terreno lindante con las Hermanas de la Caridad (Del Huerto) de 30 por 20 metros de fondo.
Según consta en un Acta labrada por el escribano Andrés González del Solar el 10 de noviembre de 1865, el Doctor Pedro Lucas Funes, Juez en lo Civil, Comercial y Criminal del Departamento Paraná, recibió del Agente Fiscal, Dr. Antonio Zarco, la demanda por cobro de pesos del Estado Provincial contra Don Vicente del Castillo, estando concursados sus bienes, por la suma de dos mil quinientos cincuenta y cinco patacones con 75/100 por deudas al Fisco de Entre Ríos provenientes de un préstamo que dicho gobierno le hizo en años anteriores; luego de darse traslado de la demanda al defensor Dr. Eusebio Ocampo (quién fuera allegado al General Urquiza) y al Síndico del Concurso, Dr. José Ciriaco Hernández, se siguió con los trámites y requisitos de ley, pero, no habiendo sido satisfecha y abonada la suma mencionada, a pedido del Agente Fiscal del Concurso, el Juez dictó sentencia de remate en bienes suficientes hasta cubrir la suma reclamada, para lo cual se mandó publicar por dos veces la fecha del remate en el Periódico “El Paraná” (foja Nº403 del Exte.) En el mencionado remate se presentó Don Domingo Comas, Jefe Político del Departamento Paraná, y en representación del Gobierno Provincial ofertó 3.315 pesos bolivianos; por ser una suma superior a los dos tercios de total el Juez aceptó la misma, por lo cual también la casa pasó a manos del Estado Provincial .
Si se tiene en cuenta la tasación de los campos de V. del Castillo, 800 patacones según la estadística hecha el año 1863, y que esta suma cubría más del 30% de lo reclamado por el Gobierno Provincial, entre la casa del centro y los campos el ex-Ministro de Hacienda de la Confederación debería haber cubierto la suma reclamada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
