Don Francisco Seguí comenzó a tener problemas con los colonos, posiblemente por la fuerte vinculación de éstos con la iglesia. Las cosas se fueron agravando hasta que en algunos medios de prensa de Paraná aparecieron duras críticas al accionar de este Juez de Paz en agosto de 1895.
En respuesta, el miércoles 13 de agosto de 1895, en el diario “El Entre Ríos” de Paraná apareció la siguiente información: “NOTICIAS: Haciendo justicia. Se nos ha presentado el señor D. Francisco Seguí, Juez de Paz de la Colonia “3 de Febrero”, manifestándonos que son totalmente inciertos e injuriosos los cargos que se le dirigen por los diarios opositores de esta localidad.
Que la separación de la maestra Eufemia Moscardo (Muscarda) de Lafi se debe al pedido de varios vecinos de aquella colonia, entre los cuales figuran los señores Luis Cabral, Luis Borgobello, Literio Balta (Stelio Vatta), Francisco Fontana, Francisco Seguí y José Vicia (Bisiac),que se presentaron con fundadas quejas al C.G. de Educación.
Que, lejos de contrariar a los fines de la educación, protege a las escuelas, contribuyendo con mobiliario y cantidades mensuales al sostenimiento del Establecimiento de enseñanza que tienen las Hermanas de la Caridad.
Y finalmente que sus diferencias con el señor cura renunciante don Juan Bautista Serati (Uriarte) fueron motivadas porque aquel sacerdote contrariaba por todos los medios a su alcance la ley de matrimonio civil.
La propaganda que contra dicho Juez de Paz se está haciendo, es tan solo resultado de esas discordias que tan fácilmente se desarrollan en las pequeñas localidades.
Lo que nosotros podemos afirmar con justicia es que el señor Seguí se sacrifica en sus intereses al continuar desempeñando el juzgado, que ha querido renunciar, no efectuándolo a pedido de los muchos amigos con que cuenta en aquel punto, del que es una de las personas mas expectables y estimadas”.
Con esta información, no resulta difícil deducir quién fue el autor de una carta publicada por el mismo diario el 23 de mayo de ese año, contra el cura Uriarte que para junio fue relevado en su responsabilidad por el cura Pascual Robilotta: “CAMPO NEUTRAL. Paraná mayo 7 de 1895. Señor Director de El Entre Ríos. Ruego a usted publicar en su acreditado diario las siguientes líneas, anticipándole por ello mi agradecimiento. Saludo al señor Director. - N.N. - (Garantido): El domingo 5 del corriente fui solicitado por una pobre madre para ser padrino de su hijo, el que debía ser bautizado en la Colonia San Benito donde una y otro tenemos nuestra residencia.
Con ese objeto me apersoné al Cura con la que debía servir de madrina de la criatura; pero no fue posible realizar el bautismo a causa de las dificultades sugeridas al Párroco por su propia estupidez o ignorancia. Este me sometió a una serie de interrogaciones, y al saber que yo era casado civilmente, me dijo que no podía ser padrino del niño, conceptuando seguramente como un impedimento absoluto para ser testigo en aquel acto, el hecho de no ser casado canónicamente.
El mismo caso sucedió vez pasada con la señora Teresa Palacio de Cabrol, a quién no le permitió ser madrina, porque se había casado civilmente, siendo este casamiento, a juicio del fanático e ignorante párroco de San Benito, un verdadero “concubinato”.
Me he decidido a dar publicidad a estos hechos, para que lleguen a noticia de la autoridad eclesiástica, y ponga sobre ellos el remedio que corresponda. El proceder de aquel sacerdote es digno de toda censura, no solo porque desacredita la ley del matrimonio civil, juzgando a este como un “amancebamiento” culpable a los ojos de la religión, sino porque funda en este mismo hecho un impedimento absoluto para ser testigos en aquella ceremonia no indispensable del culto.
Espero que esta exposición no será desatendida por los que tienen la dirección o el gobierno de la iglesia del Litoral”.
El cura Juan Bautista Uriarte ya había tenido una situación enojosa con el Secretario del Juez de Paz, don Pedro Arévalo, poco creyente también, ya que en el año 1892 le había bautizado en forma privada una hija natural de éste, llamada Eloisa, a la que no quería por nada que sea bautizada.
La historia de San Benito, del Departamento Paraná, Provincia de Entre Ríos, Argentina, estará reflejada en este blog, tomando sus orígenes como la colonia agrícola "3 de Febrero". Pero también ´para descubrir lo que era antes de la colonización iniciada en abril 1879. anibaljusto50@gmail.com
ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879
martes, 13 de julio de 2010
FRANCISCO SEGUÍ Y PEDRO ARÉVALO
CONFIRMACIÓN DE AUTORIDADES
EL 14 de febrero de 1891 se conoció el Decreto confirmando en sus cargos a Seguí y Arévalo:"Encontrándose vacantes los puestos de Juez de Paz y Secretario del Juzgado de Paz de la "Colonia 3 de Febrero", el P.E. DECRETA:
Art. 1º. Nómbrase a don Francisco Seguí Juez de Paz de la expresada Colonia, y a don Pedro Arévalo, Secretario, con la asignación mensual que determina el decreto de creación de esa oficina...
ZABA HERNANDEZ. Francisco Gigena".
lunes, 12 de julio de 2010
TRABAJOS DEL JUZGADO
Expediente del sucesorio de Donato Garcilazo, con la firma del Secretario Pedro Arévalo y del Juez de Paz Francisco Seguí. Mayo de 1889.
También se puede observar la firma del Pbro. Benito Garavaso y del boticario Stelio Vatta como testigos.
DESIGNACIÓN DEL SECRETARIO
PEDRO ARÉVALO
A los efectos de dar cumplimiento a lo estipulado en el Art. 38 de la Constitución Provincial el mismo Crespo el 21 de febrero de 1890 emitió el siguiente Decreto:"En vista de las razones expuestas por el Juez de Paz de la Colonia “3 de Febrero”, y lo dictaminado por el Sr. Fiscal de Estado, el P.E. DECRETA.
Art. 1º. Créase el puesto de Secretario del citado Juzgado, nombrándose para que lo desempeñe al señor Don Pedro Arévalo.
Art. 2º. Comuníquese, publíquese y dese al R.O.
CRESPO. Torcuato Gilbert".
SEGUNDO NOMBRAMIENTO
EL ESPAÑOL FRANCISCO SEGUÍ
El paso de don Antonio Ceballos por el Juzgado de Paz de la Colonia 3 de Febrero fue fugaz y es muy poco lo que se ha podido rescatar del mismo. Más adelante se podrá conocer acerca de su función como Comisario de Sauce en la que tuvo más de cuatro años en ejercicio.
Algunas diferencias políticas debe haber tenido Don Antonio Ceballos, quién había sido nombrado por el General Eduardo Racedo como Comisario de la Colonia “3 de Febrero” desde el 1º de octubre de 1884, ya que el 11 de enero de 1889 el Presidente del Senado, quién a partir de ese día estaba a cargo del Poder Ejecutivo en reemplazo del Gobernador Basavilbaso, lo reemplazó mediante el siguiente Decreto:
"Paraná, 11 de enero de 1889.
Habiendo omitido en la Ley de Presupuesto General la creación de un Juez de Paz en la Colonia “3 de Febrero”, y siendo este empleado requerido por la importancia de dicha colonia, el Presidente del Senado en ejercicio de P.E. DECRETA:
Art. 1º. Créase la Oficina de Juzgado de Paz en la Colonia “3 de Febrero”, nombrándose Juez de Paz al señor Francisco Seguí, con el sueldo de pesos 50 m/n, que se pagará de Eventuales.
Art.2º. Comuníquese, publíquese y dese al R.O.
CRESPO. Saba Z. Hernández".
Es probable que hayan existido estas diferencias con el sector político interno de Crespo ya que no es poca coincidencia que ese mismo día, mediante otro Decreto, el Presidente del Senado en ejercicio del Poder Ejecutivo decretaba la creación de una Comisaría General de Campaña para el Departamento de la Capital, servido por un Comisario con la asignación mensual de $ 80 m/n, nombrándose para tal función a Don Francisco Javier Modernel, quien tuvo un desempeño lleno de conflictos, que explotaron en hechos de violencia años más tarde en la Plaza de Mayo de Paraná.
No pasó mucho tiempo para que se ratifique esta presunción ya que el viernes 5 de abril de ese año (justo al cumplirse un año de su dignación como Juez de Paz), "La Opinión" de Paraná publicaba esta noticia: "El Comisario Ceballos. La policía siempre dando fiascos. Mas abajo pasamos la nota que se le ha pasado a este digno empleado, "renunciándolo" por un "porque sí". El destituyente es un tal Francisco J. Modernel. El Comisario Ceballos no ha renunciado. Pero ha hecho entrega de la comisaría. Esto es lógico. Ante exigencias tan absolutas, lo mejor es retirase y que las cosas sigan como van. He aquí la renuncia "renunciadora":
Paraná, abril 1º de 1889.
Al Sr. Don Antonio Ceballos:
"Procederá Ud. a hacer entrega, bajo formal inventario, de la Comisaría a sus órdenes, al Sr. Don Santiago Bolyer, debiendo al mismo tiempo, remitir su renuncia para de esa manera evitar una destitución. Dios guarde a Ud. Francisco J. Modernel".
¿Qué dirá de esto el Jefe Político Ramón Basavilbaso? ¿Dejará que Modernel, con su cargo de Comisario, ultraje su autoridad?
Es tan babieca que es capaz de eso y de mucho más. Ramón siempre será...Ramón".
Las cosas no terminaron allí para nuestro desafortunado primer Juez de Paz designado ya que el 9 de febrero de 1890, en "La Opinión de Entre Ríos" aparece la siguiente noticia: "PRESO. El pacífico vecino Don Antonio Ceballos ha sido constituido en prisión no sabemos por qué causa. Parece que uno de sus "bandidos" que "alguien" paga para que sirvan de esbirros lo denunció a la policía de haber hablado "mal del gobierno". No conocemos la causa pero sea ella cual fuere lamentamos el hecho".
Poco tiempo más tarde el crimen sellaría la suerte del mencionado Modernel. En "La Opinión de Entre Ríos" del martes 29 de abril de 1890, aparecía la noticia de que Francisco Modernel había sido asesinado por un certero disparo aparentemente de integrantes del ex-Partido Popular de Racedo.
Francisco Seguí era español de la Isla de Mallorca, Baleares. Vivía en concubinato con una hermana de Pedro Arévalo, con quién tuvo en 1892 a Eloisa Seguí Arévalo.
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