ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.

ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879

martes, 14 de abril de 2020

NUEVO CAMBIO DE CURA. LLEGADA DEL PBRO. AMBROSIO RAYNOLDI


Pese al pedido de los colonos de San Benito y en el marco de algunos movimientos de curas  realizados por el Obispo de Paraná, el 22 de febrero de 1900 el Pbro. Tomás Bettinetti fue designado como reemplazante del Pbro. Esteban Robledo en la responsabilidad de Cura Rector del Sagrario de N. Sra. Del Rosario de la Catedral y para Capellán de San Benito se designó al Pbro. Ambrosio Raynoldi[1]. El título de Capellán de San Benito en la Colonia 3 de Febrero al Pbro. Raynoldi le fue otorgado el 31 de marzo de 1900[2] y ese mismo día se acordaron las facultades de binar en los domingos y días festivos[3]. De esta manera comenzaba a funcionar en San Benito la CAPELLANÍA.

No hay mayores antecedentes sobre una fuerte controversia que se originó en agosto de ese año entre el cura Raynoldi y la Curia de Paraná porque se había organizado un Círculo Obrero Católico en San Benito. Una nota dirigida al Presidente del Círculo de Obreros de Paraná, Dr. Ramón O. Leguizamón, por el Secretario de Obispado, Pbro. Jacinto R. Viñas, lo informaba “acerca de la prohibición del Obispo de fundar nuevos Círculos Obreros sin su autorización escrita, a raíz del intento de fundar uno en San Benito”[4].

En otra Nota dirigida al Presidente de la Junta Central de Gobierno de los Círculos Obreros, D.P. Olaechea y Alcorta, el 13 de agosto de 1900, Velazco le informaba: “en contestación debo manifestar a Ud. que la única resolución de esta Curia es la prohibición absoluta de fundar nuevos Centros en toda la diócesis sin el consentimiento y la aprobación por escrito del Ilmo. Sr. Obispo Diocesano... Esta Curia ordenó efectivamente al Sr. Cura de San Benito que se abstuviera de intervenir en la erección de un nuevo Círculo sin comunicarlo previamente a la autoridad eccl. aunque convendría que a la aprobación de la Curia se sometieran los nombramientos de las Juntas Directivas para eliminar elementos subversivos...”[5].

Cinco días más tarde, el Pro Secretario Quintín Velazco se dirigía al Sr. Capellán de San Benito, Ambrosio Raynoldi, en estos términos: “En esta Curia Ecca. se acaba de recibir un telegrama del Ilmo. Señor Obispo Diocesano Dr. Rosendo de la Lastra en el cual ordena a Ud. que en la Misa del próximo domingo, es decir mañana, avise a los fieles que el Centro que trata de fundarse en esa Colonia de San Benito no tiene la aprobación del Prelado y que además exhorte a los fieles a que no tomen parte de él. Al dejar cumplidas las órdenes de S.S.Ilma. el Sr. Obispo, me es grato saludar a Ud. atte”[6]. No hay dudas que la controversia fue muy dura y, seguramente, guarda alguna relación aquellos de “eliminar elementos subversivos”. Lo cierto es que la orden del Obispo de la Lastra fue contundente para el cura y para los fieles de San Benito… ya se comenzaban a interponer en el accionar interno de la grey católica ‘sanbenitense’ las logias que siempre existieron. !Tiempos aquellos!...

Otro inconveniente fue el planteado por los feligreses que concurrían a la flamante capilla de Villa Giordani, en Corrales de Paraná, porque debían aportar para el cura de San Benito; fue así que se dispuso que “siendo necesario que para la subsistencia de los Sres. Capellanes los súbditos de cada jurisdicción capellánica contribuyan con sus propios emolumentos y abenciones pues de lo contrario la residencia de los Sres. Capellanes sería imposible, mandamos que en adelante los feligreses de Villa Giordani contribuyan solamente al sostenimiento del Capellán de Villa Giordani y no al Capellán de San Benito, deslindando ambas jurisdicciones”[7].

De esta manera se rompía con una relación hermanada a través dela religión que había subsistido durante veinte años entre ambas colonias, al menos, con un gran sector de la Colonia Municipal, luego Villa Giordani y que en el transcurrir del tiempo se denominaría Villa Gazzano.

El Pbro Ambrosio Raynoldi, al finalizar el año 1900 y antes de abandonar su función en San Benito, elevó una Nota al Obispado informando sobre los colonos contribuyentes de la Iglesia en estos términos: “Lista de los Colonos Contribuyentes para la Mensualidad del Cura de S. Benito, desde el 1º de abril hasta el 31 de diciembre de 1900. Todos los apuntados que deben firmaron pagarés los cuales están en poder del Presidente de la Ex-Comisión, Don Valentín Valentinuz, pero entre éstos hay varios que deben más, pues no han pagado tampoco bajo mi predecesor.
Hay también algunos que pagan pero no quieren firmar pagarés y éstos no son agendados en la lista que tengo el honor de elevar. San Benito, Enero 1º de 1901... Vechietti Domingo (debe 10 pesos), Valentinuz Valentín (debe 12,50), Valentinuz Santiago (debe 6), Virgilio Luis (pagó 3), Vittor Francisco (debe 12,40), Vides Antonio (debe 12,50), Valentinuz José (debe 3), Valentinuz Juan Bautista (pagó 5), Viola Francisco (debe 6), Zatti Cristóbal (pagó 12,50), Zandomenico Juan (pagó 12,50), Ziam Luis (pagó 12,50), Zueco Santiago (pagó 6), Zuliani Antonio (pagó 3), Petruzzi Antonio (debe 12,50), Pittia Santiago (pagó 4), Puntín Antonio (debe 12,50), Passarín José (pagó 12), Pantel Juan Btta. (debe 6, pagó 7), Peroni Angel (pagó 0,50), Ruda José (debe 12,50), Rodar Miguel (pagó 3), Russián Simón (debe 12,50), Solaro Juan (pagó 3), Scarafía Antonio (debe 15, pagó 10), Satler Rosa (pagó 25), Stábile Pedro (pagó 6), Sandrín Juan Btta. (debe 12,50), Sion Antonio (pagó 6), Scoreanzi José (debe 6), Stábile Santiago (debe 6), Michelini Antonio (debe 12,50), Michelini Celestino (debe 12,50), Minen Antonio (debe 6), Miloc Carlos (debe 6), Miloc Félix (debe 3, pagó 3), Marega Antonio (debe 10, pagó 18), Migheles Domingo Daniel (pagó 9), Mazucchini Francisco (debe 6), Montrul Fortunato (debe 12,50), Mussik Pedro (debe 3), Marega Santiago (pagó 8), Michelini José Domingo (debe 12,50), Niemiz Pedro (pagó 6), Pauloni Francisco (pagó 6), Premarie Antonio (debe 6), Patat Juan (pagó 5), Pacor Andrés (pagó 3), Pizek Domingo (pagó 12,50), De Martín Juan (pagó 10), De Chaez Abram (debe 12), Devitac Enrique (pagó 3), Fontana José (debe 12,50), Fontana Juan (debe 12,50), Fontana Juan Batta. (pagó 6), Fontana Luis (debe 6), Franzotti Valentín (pagó 4,50), Gasparini José (pagó 10), Gambellini Pascual (debe 12,50), Gabaz Antonio (pagó 12,50), Gabaz Bernardo (pagó 12,50), Grenóvero Juan (debe 12,50), Grenovero Antonio (debe 9), Lorenzón Lorenzo (debe 7,50), Lorenzón Vicente (pagó 2), Lodolo Luis (debe 12,50), Lorenzón José (debe 12,50), Lorenzón Francisco (debe 6), Livrand Celestino (debe 3), Batistuta José (debe 12,50), Bizai José (pagó 3), Battaus Francisco (debe 12,50), Bettoni Pedro (pagó 5), Capris Alejandro (debe 6), Carianzi José (pagó 6), Cabril Félix (debe 1), Cotal Juan Btta. (debe 6), Colanti Juan Batta. (debe 6), Clausik Antonio (debe 12), Carniel Andrés (pagó 6), Cian Juan (pagó 12,50), Cavallo Luis (pagó 6), Cian Andrés (pagó 6), Cernis Antonio (pagó 6), Casina Carlos (debe 6), Colanti Antonio (debe 12,50), Comar Antonio (debe 6), Carlet Leonardo (debe 6), Cuntino Domingo (pagó 6), Angelini Catalina (debe 12,50), Aldana José Gabriel (pagó 10), Adrián Santiago (debe 10), Butús Juan (debe 12,50), Buvié Federico (debe 12), Bolzán José (debe 12), Bolzán Francisco (debe 12,50), Butús Antonio (debe 6), Bolzán Juan Batta. (pagó 12,50), Branz Pedro (0), Brandolín José (0), Butús Juan Batta. (pagó 12,50), Butús Valentín (pagó 12,50), Boschi Julia (pagó 12,50), Borgnik Santiago (pagó 6), Bregant José (debe 5), Bataus Domingo (debe 12,50), Bresán Domingo (pagó 12,50), Bertoldi Juan (pagó 4), Bresán José (pagó 10), Bigot Lorenzo (debe 12,50), Bataus Pedro (debe 6), Borghes Luis (pagó 3).  De acuerdo a este pormenorizado informe de los colonos que contribuían al sostenimiento de la Iglesia, durante la gestión del cura Raynoldi se recaudaron 548, 50 pesos y quedó una deuda de 415 pesos”[8].

Como no se podía esperar de otra  manera, la tirantez de las relaciones terminaron con el relevo del cura Raynodi y el 10 de enero de 1901 se designó al Pbro. Ángel Solessi  como Cura de San Benito[9]; antes había sido Cura de Uruguay y Teniente Cura de Concordia[10].
No fue mejor la suerte que tuvo este nuevo cura, ya que fue duramente resistido por los feligreses de la colonia friulana que lo tildaron de “preferir el trato con las muchachas” y otras tantas imputaciones que lo dejaron muy mal parado.




[1] Folio 84. 22/2/1900. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[2] Folio 201. 31/3/1900. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[3] Folio 90. 31/3/1900. Libro de Títulos y Ordenes de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[4] Folio 397. 11/8/1900. Libro de Correspondencia con los Curas II de la Catedral. Archivo General Arq. de Paraná.
[5] Folio 398. 13/8/1900. Libro de Correspondencia con los Curas II de la Catedral.  Archivo General Arq. de Paraná.
[6] Folio 400. 18/8/1900. Libro de correspondencia con los curas II de la Catedral. Archivo General Arq. de Paraná.
[7] Folio 405. 13/11/1900. Libro de Correspondencia con los Curas II de la Catedral. Archivo General Arq. de Paraná.
[8] Folio 71/78.13/1/1901. Archivo de la Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[9] Folio 205. 10/1/1901. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral.  Archivo General Arq. de Paraná.
[10] Folio 196 y 202. Libro de Títulos y Ordenes de la Catedral. Archivo General Arq. de Paraná.


lunes, 13 de abril de 2020

ACCIÓN PASTORAL DEL PBRO. TOMÁS BETINETTI

HISTÓRICA FOTOGRAFÍA. AÑO 1898.
LOS NIÑOS QUE TOMARON LA PRIMERA COMUNIÓN POSANDO AL FRENTE DE LA CAPILLA.
SE PUEDE APRECIAR QUE SE TRATA DE LA PRIMERA PARTE QUE LLEGABA HASTA LOS ALTARES AUXILIARES.

ACLARACIÓN: Si  bien desde el Arzobispado de Paraná se toma como real la fotografía del Pbro. Benito Garavaso, es presumible que se trate  - en realidad - de Tomás Betinetti. De lo contrario podría ser que Garavaso continuó en San Benito con funciones auxiliares debido a sus problemas judiciales.

El 21 de febrero de 1897 se nombró Capellán de la Colonia San Benito al Pbro. Tomás Betinetti[1], extendiéndosele las facultades de Capellán[2], las que fueron prorrogadas el 20 de febrero de 1898[3] y extendidas al otro día[4].  

Dentro de la tarea pastoral desplegada por el Pbro. Tomás Betinetti se rescata la organización de la Comisión Por Templo Parroquial integrada por: Presidente Primero Valentín Valentinuz, Presidente Segundo Cristóbal Zatti, Secretario Alejandro Forlesse, Pro Secretario José Bizai, Tesorero Antonio Butús (menor), Pro Tesorero Antonio Butús (mayor), Vocales: Carlos Milocco, Francisco Marega, Daniel Fontana y Juan Pascualín. También fue responsabilidad suya la fundación de la Cofradía del Corazón de Jesús, hecho que se produjo el 6 de mayo de 1898[5]. El 23 de julio de ese año se le concedió la facultad de realizar dos misas los días domingos y días festivos[6], autorización que fue renovada el 19 de octubre de 1899[7]. El Pbro. Tomás Betinetti, el 1 de diciembre de 1898,  fue encargado también de la Capellanía del Pueblo Giordani (Corrales) provisoriamente durante 28 días[8].

Durante el curso de año 1899 la versión de que el cura Betinetti sería enviado a otro destino comenzó a preocupar a los colonos, dirigiendo en agosto la siguiente misiva al Obispo de Paraná: “Los miembros de la Comisión de la Iglesia de San Benito por sí y en representación de la colonia se presentan humildemente a V.S. y esponen. Esta a conocimiento de todos que se pensaba quitar de esta parroquia al actual cura R.P. Tomás Betinetti para mandarlo a otro ciertamente mucho mejor y más propio para este señor cura. Desvaneció y ahora se esparce de nuevo la noticia que se piensa quitarlo. Los infrascriptos no quieren oponerse a las órdenes de V.S. si bien suplicarle se sirva no removerle.
En primer lugar es el hombre oportuno para esta colonia por su conducta ejemplar, por su firmeza y energía y por su laboriosidad; luego porque ha empezado con ánimo la nueva fábrica de la Iglesia superando todas las dificultades, y esperamos  que él concluirá en tiempo no muy largo. Es muy sabido que retirando a este señor todo fracasaría pues que la forma de ejecutarla él solo la ordena.
La canonia está enteramente satisfecha y conforme en pedir humildemente a V.S. para que determine dejárnoslo en perpetuo como es costumbre en Europa en las parroquias. Si V.S nos concediese esta gracia los colonos se comprometerían de reunir un capital y entregarlo a V.S. para que con los frutos pudiera dicho señor cura tener como vivir honradamente sin algún mayor pensamiento. Tal vez es mucho lo que pedimos de la bondad del señor Obispo más que sabemos la estimación que V.S. le tiene. En gracia que los infrascriptos esperan recibir de V.S. Ilma.
Presidente Valentín Valentinuz, Alejandro Forlesse Secretario, Cristóbal Zatti, Antonio Butus, Daniel Fontana, Carlo Milocco, Antonio Butus (hijo), Domingo Piseck, Leonardo Carlet, Bernardo Gabás, Luis Virgilio, Pedro Gabás, Bautista Passarino, Francisco Gabás, Pittia Giacomo, Modesto Gabás, Juan Burgues”[9].

El Obispo respondió a la Comisión que se quedaran tranquilos y que veía con mucho agrado que se preocupasen por asegurar la subsistencia de su digno párroco. A principio de 1900 se le pidió un informe al Misionero Apostólico y cura vicario interino Pbro. Tomás Bettinetti que redactó de la siguiente manera:
”San Benito - Enero 6 de 1900. M. R. D. José Colombo Secret. Inter. del Obispado. Está en mi poder su Nota de Ud. de fecha tres del que rige; me he impuesto de ella y contesto punto por punto:
a) La frecuencia a los Smos. Sacramentos de la Confesión y Comunión es grande. Creo de no errar asegurando que poquísimos son o serían los que dejarían pasar el año sin recibirlos. Muchos de los feligreses se confiesan y comulgan todos los meses, ó en las fiestas principales del año. b) El número de los bautismos ha sido en el año p.p. 1899 de ciento cincuenta y uno; él de Matrimonios ha sido de treinta y tres. c) En esta Iglesia de San Benito existen por ahora dos cofradías erigidas canónicamente en un fruto extraordinariamente grande de las ánimas, quiero decir la Cofradía del Sdo. Corazón de Jesús y la de N. Señora del Carmen. Las dos Cofradías tienen su altar, con imágenes muy adaptadas, aunque provisorias. Todos los primeros miércoles y viernes de cada mes hay frecuencia a los Sdos. Sacramentos, Misas cantadas y en los viernes primeros se hace también la exposición de S.D.Majestad, etc, etc. Las dos Cofradías tienen libros en los cuales están inscriptos los cofrados. Dije por ahora, porque en muy breve tiempo espero que tendré también establecida la Cofradía del Smo. Sacramento. d) La Iglesia de San Benito ahora es muy decente (si no me engaño) en los días feriados, muy solemne en los días privilegiados del año, principalmente en los tres días de fiestas del Sdo. Corazón y en el día de la Natividad de N. Señor J.C. etc. y etc. y de San Benito. Posee vasos sagrados, ornamentos, útiles necesarios ut decet a la casa de nuestro Jesús (a quantum possibile, etc.) Continuamente  estamos mejorando y añadiendo, siendo muy pequeña la Iglesia actual para la población se empezó el ensanche; la obra es sólida y ya adelantada, pero suspendida por falta de medios.. Con la nueva cosecha se esperan recursos para la continuación. La Iglesia no tiene fondos disponibles, si no lo que espontáneamente la piedad de los fieles. Todo se aprovecha y al paso que ingresa algo se emplea en comprar o refaccionar o mejorar lo que se juzga oportuno. La S. Iglesia posee algún inmueble, a saber: la casa rectoral, la del sacristán y un pequeño terreno adjunto.
Como patrimonio de la Iglesia  se ha mejorado con los pocos recursos entrados en modo de valer el ciento por uno de lo que era cuando lo recibió el infrascripto. Acerca del estado del libro de fábrica: no tiene fondos ni deudas; las salidas tienen sus comprobantes. Gran parte del dinero empleado en objetos, etc. de Iglesia y de la casa rectoral ha sido particular del infrascripto. Sin más saludo a Ud. con la mayor consideración en su A. y S.S.”[10].
El cura Bettinetti realizó gestiones ante el Gobierno Provincial para encarar la ampliación de la Iglesia. Según datos de la Sección Arquitectura correspondientes al año 1899 y a un informe elevado por el Director de Obras Públicas, Ingeniero José Salva, el 1º de enero de 1900, en las Memorias de Gobierno de ese año se condigna lo siguiente: “Templo de San Benito. Previa inspección necesaria y datos tomados del existente templo, ha confeccionado el proyecto para su ensanche y terminación, cuyo trabajo fue solicitado al Superior Gobierno por el cura de dicho pueblo” [11].



[1] Folio 190. 21/2/1897. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[2] Folio 30. 21/2/1897. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[3] Folio 54. 20/2/1898. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[4] Folio 55. 21/2/1898. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[5] Folio 56. 6/5/1898. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[6] Folio 62. 23/7/1898. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[7] Folio 76. 19/10/1899. Libro de Rescriptos III de la Catedral.  Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[8] Folio 193. 1/12/1898. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[9] Folio 24. Agosto de 1899. Archivo de la Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[10] Folio 35/36/37. 6/1/1900. Archivo de la Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[11] Pág. XXVI. Memorias de Gobierno 1900. Biblioteca de la Legislatura de Entre Ríos.


LA LABOR DE LOS PBROS. JUAN B. URIARTE Y JUAN B. PEYLA


El nuevo cura Pbro. Juan Bautista Uriarte realizó actividades en forma inmediata y para el 16 de octubre convocó a una gran fiesta a través de la prensa: “HOY TENDRÁ LUGAR UNA FIESTA. Hoy tendrá lugar una fiesta solemne en la Colonia “San Benito” con misa cantada y otras ceremonias religiosas. Es probable que concurran los jóvenes de la Estudiantina para dar realce y animación a la fiesta con su simpática presencia.
También habrá carruajes y otras comodidades para que puedan asistir fácilmente cuántos tengan interés en asistir a una sagrada ceremonia al mismo tiempo que hacer un agradable paseo por esas alegres campiñas”[1].

La actividad del cura Uriarte duró tres años al frente de la Vice Capellanía de San Benito. El 16 de marzo de 1895 es conocida la siguiente noticia: “ECLESIÁSTICAS. Por vapor Saturno ha llegado ayer a esta ciudad un magnífico estandarte religioso destinado al templo de la COLONIA SAN BENITO. Es una rica obra de arte; lleva de un lado la imagen del patrón San Benito y del otro emblemas místicos. El Sr. Mazzini ha sido el intermediario para la adquisición de esta bella obra”[2]. También tuvo que ver con la llegada de las Hermanas de la Caridad para fundar la escuela privada católica en la localidad.

A mediados del año 1895 comenzó a tener algunos problemas, como el descripto en el Capítulo correspondiente al Juzgado de Paz, con cuyo responsable tuvo algunos enfrentamientos que trascendieron  a través de la prensa paranaense, como la aparecida el 7 de mayo de 1895, en “El Entre Ríos”. 

El 5 de agosto de 1895 el Pbro. Juan Bautista Uriarte fue trasladado a la Parroquia de Nogoyá y en su reemplazo se designó al Pbro. Pascual Robilotta[3], a quién se le concedieron las facultades especiales como Capellán[4].

La labor pastoral del cura Robilotta fue muy fugaz, ya que solo estuvo al frente de la vice capellanía 44 días. Solo de la prensa se rescata el siguiente comentario: “Fiesta en San Benito. Con motivo de ser el 65º aniversario del nacimiento del emperador de Austria Hungría, Francisco José I, se celebró el domingo (18/8/1895) una interesante y patriótica fiesta en la Colonia San Benito.
La Comisión partió de esta ciudad a las 8 de la mañana, compuesta de los señores Alejandro Mohor Presidente, Antonio Livasich Vice Presidente, Serapio Livasich Secretario y el Tesorero Alberto Kessler.
Se llevó de esta ciudad una buena orquesta y un coro completo para el solemne Te Deum que se cantó en la iglesia San Benito, al que concurrieron seiscientos personas más o menos y los alumnos de ambos establecimientos de educación.
Después, la concurrencia se dirigió al restaurant de Fontana, cuyo local se había arreglado con todo esmero para el banquete, en el que reinó la alegría y el regocijo.
El Señor Alberto Kessler leyó un hermoso y patriótico discurso del señor Mohor, Presidente de la Sociedad, recordando la patria, su noble emperador y brindando por fin por su salud, por la Sociedad Austro Húngara y por la segunda patria: la República Argentina.
La Comisión dirigió un telegrama al Ministro Plenipotenciario de esa Nación en esta República, barón de Salzberg, felicitando a S.M. y deseándole larga vida y salud”. (74) El Pbro. Pascual Robilotta fue trasladado a la localidad de Cavour, provincia de Santa Fe, el 19 de setiembre de 1895 y se designó como reemplazante en la Capellanía al Pbro. Victorio M. Peyla[5].

Al momento de su designación el Pbro. Peyla recién estaba partiendo desde Europa hacia estas tierras. Una Noticia aparecida en la prensa el 26 de noviembre informaba sobre su llegada: “Eclesiásticas. Ayer llegó de Turín el sacerdote Don Vittorio M. Peyla, llamado por los colonos del Pueblo de San Benito, de este Departamento. Es sobrino del célebre educacionalista y Misionero Señor Peyla, tan conocido y apreciado en Diamante. Dicho sacerdote cuenta con treinta y cuatro años de edad. Trae documentos de primer orden de sus prelados europeos y de otras personas respetables. Hoy partió a hacerse cargo de su Iglesia”[6]. El 19 de diciembre de 1895 el cura Peyla recibió las facultades de los párrocos como capellán de la Colonia San Benito[7].
De lo poco que se ha podido recoger sobre la actividad pastoral del Pbro. Peyla, se transcribe la siguiente noticia de prensa aparecido el 28 de mayo de 1896: “AVISO. El martes 2 de junio a las 9 a.m. tendrá lugar en la Colonia 3 de Febrero (o sea San Benito) el funeral en sufragio de las víctimas de los italianos en África. La Comisión invita a todos los que quieran honrar a tan beneméritos soldados de la amiga la bella Italia. Única invitación”[8]. Otra noticia apareció el 26 de setiembre de 1896: “En San Benito. Mañana 27 de corriente tendrá lugar en el Pueblo de San Benito una solemne fiesta eclesiástica con motivo de la confirmación de gran número de ambos sexos, actuando en primera línea el R.P. Pantaleón Galloso y el Dr. Don Jacinto Viñas con otros sacerdotes más de nuestro clero, siendo el padrino de las confirmaciones el Dr. Don Ramón Calderón y la madrina la dignísima Señora del Sr. Presidente del Senado, en ejercicio del P.E. Dña. Martina R. de Zaballa.
Habrá una regular orquesta para divertir los oídos de los concurrentes. Ofrece pasar un día agradable a los que se decidan asistir al acto, pues San Benito es una pequeña población pintoresca y a corta distancia de esta Capital. Tiene una plazoleta frente a la Iglesia hecha un precioso jardín, merced a la laboriosidad y buen gusto del actual Cura Párroco con la cooperación de algunos progresistas colonos y el Señor Profesor Don Vittorio M. Peyla. !A San Benito a pasar un buen rato!”[9].

El lunes 28 de setiembre la prensa comentó: “FIESTA RELIGIOSA. Tuvo lugar ayer en la importante colonia San Benito la consagración de la imagen que representa a la Virgen del Carmen, Patrona de la localidad.
Al propio tiempo el Señor Galloso administró el Sacramento de la Confirmación a todos los cristianos de ambos sexos y edad de siete años en adelante que se presentaron, alcanzando a ciento treinta y tantos los que confirmaron su fe ante el ara santa de la Virgen del Carmelo.
Con motivo de la festividad del día, el señor Viñas pronunció una de sus oraciones sagradas que conmueven el alma de los creyentes y despiertan la reflexión de los más despreocupados en materia religiosa.
Fueron padrinos de la Confirmación la piadosa Señora Martina R. de Zaballa, esposa del actual Gobernador en ejercicio D. Carlos Zaballa, que también concurrió al acto y el Doctor Ramón Calderón.
La capilla colgada con una elegante y sencilla combinación de cortinajes punzó, orlados de plata, presentaba un aspecto sencillo y elegante.
La imagen, algo o menos que de talla, obra hecha hace algunos años en esta misma ciudad y regalo de la familia del Sr. Ramira, Oficial Mayor del Ministerio de Hacienda, colocada en un templete formado por columnas blancas circundadas por espiral de flores, lucía el sencillo traje tradicional de la madre del Salvador en la advocación del Carmen. Es una obra de mérito.
A las tres de la tarde se sacó esta imagen en procesión, recorriendo la bonita plaza cuyo trazado y arboleda se debe a la iniciativa del señor Cura de esa Colonia. Como mil quinientas personas, perfectamente organizadas, formaban el séquito de la Virgen, entonando himnos y revelando en su sencillo recogimiento la fe de sus creencias.
Fue un espectáculo que infundía respeto, evocando en nuestra  mente recuerdos de la niñez.
En el día de ayer la colonia ha sido visitada por numerosas familias y caballeros de esta Capital, siendo todos agasajados con amabilidad extrema por aquel vecindario.
A nosotros nos cupo en suerte, a invitación del Sr. Seguí, recibir los obsequios de su discreta esposa, señora de irreprochable educación, que se desvivió por atender a más de cincuenta personas que se sentaron a su mesa, habiendo ocupado la mayor parte de ellas para su viaje de ida y regreso a esta ciudad carruajes del Señor Seguí, cuya amabilidad para obsequiar a sus numerosos huéspedes, ha dejado en todos ellos gratísimos recuerdos, así como la hermosa fiesta religiosa, que ha demostrado la piedad de esos laboriosos colonos y el celo con que atiende al culto católico el Señor Cura, cuyo nombre sentimos no recordar”[10].

Este hecho es muy singular ya que fue la primera vez en la rica historia de la ciudad  de San Benito, Entre Ríos, que llegó un Gobernador de la Provincia en forma oficial.
La labor del cura Peyla fue nuevamente reconocida poco más tarde, el 27 de octubre de 1896, por la prensa de Paraná:  “UN BUEN CURA. En los pueblos de nueva formación donde la sencillez del campesino honrado constituye el núcleo principal del vecindario, el progreso local depende en mucha parte del Cura que alienta a todos con su ejemplo, sus virtudes y su iniciativa.
De esto tenemos un ejemplo resaltante en la vecina población de San Benito.
Desde que se halla al frente de aquella Iglesia el inteligente y activo Sacerdote, D. Victorio Peyla, se extiende el progreso cada día en aquella colonia, dándole nuevo aspecto y nueva vida.
Se ha formado una bonita plaza, donde antes era solo parada de carros y palenque de atar caballos. En ella se ha trazado un sencillo parque inglés con plantaciones de chucarinas y paseos de pedregullo. Seiscientos metros se han apisonado y cincuenta chucarinas ha regalado el señor Cura.
Por iniciativa del mismo se ha realizado la obra tan exigida por las necesidades públicas , del arreglo del puente sobre el arroyo “Las Tunas”; en la Iglesia, que po- see una ornamentación de primer orden, se van a colocar los cielo rasos; y por la misma iniciativa se verificarán bien pronto las plantaciones de arboleda en las dos hermosas y principales calles del pueblecito.
¿Para qué tributar elogios de quién así conduce?
El Sacerdote, que no solo se limita al culto y a los intereses morales de su feligresía, sino que preside su progreso y la conduce por el camino de la utilidad general y del embellecimiento de la población, tiene el mejor elogio en sus propias obras y la recompensa mas digna en el prestigio con que sostiene su alta misión”.
“LOS COLONOS DE SAN BENITO. No todos los vecinos de la campaña y colonias se dan cuenta que si la acción de la Comisión de Puentes y Caminos no se encuentra secundada por la que ellos pueden prestar, los beneficios que deberían obtenerse en favor de la vialidad del Departamento, pierden en gran parte su eficacia.
Siguiendo tales ideas queremos hacer conocer de nuestros lectores lo que no ha muchos días ha sucedido en la Colonia 3 de Febrero. Casi simultáneamente se presentaron a la Comisión, pidiendo el arreglo de dos pasos en aquella Colonia.
Los vecinos de la parte Oeste querían se arreglara la calle que saliendo del arroyo Las Tunas llega al pueblo de San Benito y los de la parte Este solicitaban el arreglo de un mal paso en la Ensenadita.
La Comisión que solamente hubiera podido componer un solo paso, pues los  recursos destinados a tales obras eran insuficientes, hizo presente esto a las personas encargadas de gestionar los respectivos pedidos.
   Pero los vecinos de San Benito no desmayaron por tan poco - Conocido el conflicto acuden al Sr. Cura, hombre progresista por cierto, el que sin más trámites, reúne a sus fieles y les hace comprender la conveniencia., que a no dudarlo existe, en dejar aquella calle bien arreglada. - Así lo entienden los colonos que prometen ayudarlo y echadas las cuentas resulta que con solo cien pesos que entregó la Comisión de Puentes y Caminos aquella calle de zanjones se ve convertida de la noche a la mañana en espléndido boulevard.
Por otra parte el Sr. José Viñas, Presidente de la Comisión que ve tan buena disposición por parte de aquel vecindario, solicita y obtiene la facultad para mandar construir una espléndida fajina de piedra con su correspondiente alcantarilla en el Paso de La Ensenadita dando así como final del cuento que por pocos pesos el vecindario de la Colonia 3 de Febrero y todo otro que quiera hacerlo, recorre esos dominios sin el peligro de gastar su plata en la compostura de llantas, arreos u otras menudencias.
Es de sentirse que en otras colonias no se hagan las cosas lo mismo que en ésta, tal vez quizás porque los curas de aquellas no se inspiran en estos ejemplos ó, porque los vecinos no quieren incomodarse a la espera, tal vez, que del cielo baje algún arquitecto.- Y seguramente esto no tiene otra razón, como lo dejamos dicho, que la de no darse cuenta, que siendo las necesidades muy grandes debido a la extensión del Departamento, los recursos son en relación limitados y por consiguiente la Comisión necesita el concurso del vecindario de la campaña para que su acción sea lo más benéfica posible y que las obras a efectuarse sean hechas económicamente.
Felicitamos a los vecinos de la Colonia 3 de Febrero por el empeñoso interés de propender al mejoramiento y adelanto de aquella colonia”[11].



[1] 16/10/1892. “El Látigo”, periódico de Paraná. Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.
[2] 16 de marzo de 1895. “El Entre Ríos” de Paraná. Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.
[3] Folio 182. 5/8/1895. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[4] Folio 28. 5/8/1895. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná. 
[5] Folio 28. 5/8/1895. Libro de Rescriptos III de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[6] Martes 20 de agosto de 1895. “El Entre Ríos” de Paraná. Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.
[7] Folio 183. 19/9/1895. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[8] Martes 26 de noviembre de 1895. “El Entre Ríos” de Paraná. Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.
[9] Folio 30. 19/12/1895. Libro de Rescriptos III de la Catedral.  Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[10] Sábado 26 de setiembre de 1896. “El Entre Ríos” de Paraná. Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.
[11] Lunes 28 de setiembre de 1896. “El Entre Ríos” de Paraná.  Hemeroteca del Archivo General de Entre Ríos.


PRIMER RELEVO SACERDOTAL EN LA COLONIA 3 DE FEBRERO


No se registran mayores antecedentes sobre las causas por las que el Pbro. Benedicto Garavaso abandonó su acción pastoral en San Benito, aunque es de suponer que sus problemas con las abultadas deudas contraídas con bancos y particulares lo obligaron a hacer un paso al costado; hay versiones que sugieren que se quedó recluido en la capilla local o otra que habría emigrado a la ciudad de Gualeguay.

El 1 de junio de 1891 realizó el último Bautismo, el Nº 327, a la niña Luisa Cian, hija de Luis Cian y María Puntín, agricultores de la Colonia 3 de Febrero, siendo los padrinos Ermácora Bergamasco y Rosaura Puntín[1]. El 3 de junio de 1891 se le concede al Pbro. Garavaso el exeat: “Con esta fecha se le extendió al Pbro. Benedicto Garabaso que había permanecido 4 años en la diócesis, siendo capellán del Hospital de esta ciudad y cura de la Colonia San Benedicto sin haber tenido censura alguna. Jacinto R. Viñas”[2].

Por unos días, hasta el 21 de junio de 1891, se hizo cargo de la Vice Capellanía de San Benito el canónigo Salvador Etchegaray, según consta en el Libro de Bautismos[3], siendo reemplazado por el Pbro. Trifón Torralba, (hombre alto, culto, poeta conocido, y un poco sordo) también en forma interina, hasta el 13 de agosto de mismo año, habiendo realizado, entre otras actividades pastorales, once bautismos en su corta gestión[4].

El 13 de agosto de 1891 fue designado el reemplazante del cura Garavaso, recayendo el nombramiento en el Pbro. Carlos Ortenzi, quién estaba de Capellán en la localidad de Ataliva (Santa Fe) y quién anteriormente había sido Vicario en Concepción (Corrientes)[5].

El cura B. Garavaso, al retirarse de San Benito, el 1º de junio de 1891 dejó firmado el siguiente inventario, es decir, el reflejo material de los logros alcanzados:
“IGLESIA. Un altar con tabernáculo y Sagrario - 3 sacras - una piedra Ara - un confesionario - 2 pilas de agua bendita (una de mármol y otra de lata - 18 cuadros, que son: Nuestra Señora del Rosario, La muerte de San José, Nuestra Señora del Cólera, Adoración del Santísimo Sacramento, Santa Ana, Señor crucificado, Corazón de Jesús y de María, Nuestra Señora de la Asunción, 2 de la buena muerte y la mala de un cristiano, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de los Desamparados, San Luis Gonzaga, San Antonio, Santa Enriqueta, Ecce. Hvrmo. - 3 cruces para procesión - una lámpara para el Hmo. - 4 faroles para las procesiones - 2 reclinatorios - un sillón y dos sillas - 2 bancos - un armonium - una estatua de San Benedicto - 2 atriles - 1 imagen de busto de la Sma. Virgen - 3 crucifijos de altar para la celebración. SACRISTÍA: 1 cómoda en buen estado con 20 cajones - 1 casulla blanca - 1 colorada - 2 negras - 1 morada - 1 verde - 2 capas pluviales (una negra y otra blanca) - 1 palio con sus varas correspondientes - 1 paño de hombros blanco - 1 misal - 1 cáliz con patena y cucharita - 1 copón - 1 porta viático y 1 vasito para la extremaunción - 1 incensario con naveta - 1 calderilla de agua bendita - 1 caja de hostias - 1 relicario de plata - 1 hostiario - 1 corta formas - 2 albas - 4 amitos - 4 corporales - 1 roquete - 1 sobrepelliz - 2 cíngulos (uno blanco y uno colorado) - 1 cíngulo negro - 6 roquetes grandes para revestirse los que llevan la imagen en la procesión - 6 purificadores - 6 manteles de hilo del altar - 8 comualtaris - 2 toallas - 4 moños del altar - 1 plumero - 1 anda de procesión - 1 vestido de San Benedicto - 3 vestidos de la virgen - 1 Niño Dios de la Virgen - 12 candeleros de madera - 4 de bronce - 6 floreros - 6 ramos - 2 mecheros - 16 velas de ½ libra - 30 paquetes de velas estearina - 8 velas de cera de ½ libra - 2 paños negros de zaraza para las misas de entierro. ENSERES DE LA CAPILLA QUE SE HALLAN EN LA PIEZA DEL CAPELLÁN: 1 tacho de cobre que sirve de pila bautismal con su pedestal - 1 triángulo con su pedestal que sirve para los oficios de la Semana Santa - 4 campanillas - 1 escalera - 1 ataño - 1 urna - 1 caja colorada para guardar ropa - 2 mesas - 1 mesa es del archivo - 1 tintero y 1 lapicera - 3 morteros para tiros en las funciones - 2 bancos - 1 percha - 1 timbre parroquial - 1 espejo. Colonia 3 de Febrero. Junio 1º de 1891. (firmado) Benedicto Garavaso[6].

El Pbro. Carlos Ortenzi recibió, el 15 de setiembre de 1891, las facultades para visitar la campaña de la jurisdicción al tenor del Folio 203 del Libro de Rescriptos[7]. En los pocos meses que estuvo en la Vice Capellanía de San Benito realizó 86 bautismos, el primero de ellos a Antonio Luis Solaro, hijo de Pedro Solaro y Atilia Gabás, vecinos de la colonia, siendo sus padrinos Antonio Cian y Celestina Gabás. El último bautismo lo realizó el 3 de enero de 1892 al niño Bautista Battauz, hijo de Bautista Battauz y Ana Batistuta, austríacos vecinos de la colonia, siendo sus padrinos Santos Alfonsini y Catalina Mezvet[8].

Al otro día de este bautismo se le “concedió el exeat, llevando corrientes todas sus licencias y habiendo sido capellán de las colonias Ataliva y 3 de Febrero”[9] y fue designado el reemplazante en los siguientes términos: “Paraná. 22 de febrero de 1892. Del Secretario del Obispado. Al Sr. Pbro. D. José Vidal. De orden superior comunico a Ud. que S. S. Rdma. le autoriza para atender como Capellán Interino la Colonia ‘3 de Febrero’ ó ‘San Benito’, con las facultades adjuntas. Saludo a Ud. atte. Dios guarde a Ud. Jacinto R. Viñas. Secretario”[10].

De los 117 bautismos que realizó el Pbro. José Vidal Zar, el primero de ellos fue a la niña Serafina Martínez, hija de Cornelio Martínez y Marcelina Godoy, vecinos de la colonia, siendo su madrina Manuela Godoy. El último bautismo que realizó fue al niño Juan Princich, hijo de Francisco Princich y Francisca Lenardi, italianos vecinos de la colonia, siendo sus padrinos Juan Príncipe y María Scolare[11].

El 4 de agosto de 1892 fue designado capellán de la Colonia San Benito (o Brugo) el Pbro. Juan B. Uriarte, y se le otorgaron las facultades generales y al otro día se le otorgó el exeat al Pbro. José Vidal Zar “declarando haber venido hace diecisiete meses a la Diócesis con licencia de su prelado y haber sido capellán interino con cura de almas”[12].El cura Uriarte era joven y fue ordenado sacerdote el 27 de junio de ese año, lo que quiere decir que en San Benito llevó adelante su primera misión pastoral[13]. El primer bautismo que hizo el cura Uriarte fue el 7 de agosto de 1892 a la niña Susana Lucía Bertoldi, hija de Juan Bertoldi y Catalina Martelós, radicados en la colonia a principios de 1880, siendo sus padrinos Santos Gervasutti y Pía Colanti[14].



[1] 1/6/1891. Libro 1 B de Bautismos de la Parroquia de San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[2] Folio 238. 3/6/1891. Libro de Rescriptos II de la Catedral de Paraná. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[3] Bautismos Nº 328/330. Libro 1 B de Bautismos de la P. de S. Benito Abad. Archivo General Arq. de Paraná.
[4] Bautismos Nº 331/341. Libro 1 B de Bautismos de la P. de S. Benito Abad. Archivo General Arq. de Paraná.      
[5] Folio 158 (22/10/88) y Folio 160 (13/8/1891). Libro de Títulos y Ordenes Nº II. Archivo General Arq. de Paraná.
[6] Folio 3 y 4. 1892. Archivo Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[7] Folio 244. 15/9/1892. Libro de Rescriptos II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[8] Año 1891/1892. Libro 1 B de Bautismos de la P. de S. Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[9] Folio 248. 4/1/1892. Libro de Rescriptos II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[10] Folio 329. 22/1/1892. Correspondencia con los Curas Nº 2 de la Catedral.  Archivo General Arq. de Paraná.
[11] 1892. Libro 1 B de Bautismos de la Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[12] Folio 257. 4 y 5/8/1892. Libro de Rescriptos II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano.
[13] Folio 170. 25/6/1892. Libro de Títulos y Ordenes II de la Catedral. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.
[14] 1892. Libro 1 B de Bautismos de la Parroquia San Benito Abad. Archivo General Arquidiocesano de Paraná.