ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.

ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879

jueves, 23 de septiembre de 2010

CAPÍTULO XXXIII

EL INGRESO A LA LIGA PARANAENSE DE FÚTBOL
El año 1954 se inició con una intensa actividad; el 16 de febrero se realizó la asamblea anual ordinaria con la presencia de numerosos socios, para elegir la única lista presentada, denominada “San Benito Adelante”; al finalizar “hicieron honor a un suculento asado a la criolla”.
A partir de la nueva Comisión Directiva que resultó electa en aquella asamblea, cuyo Presidente continuó siendo el Pbro. Horacio Laurencena, se comenzó a pensar seriamente en afiliarse a la Liga Paranaense de Fútbol e intervenir en el campeonato oficial de Ascenso. La tarea no iba a resultar fácil, pero de cualquier manera ya se habían logrado varios objetivos que permitían justificar el trascendental paso que se pensaba dar.
El 4 de abril se realizó una Asamblea extraordinaria con la finalidad de solicitar autorización a los asociados para hipotecar el campo de deportes adquirido en 1948 y conseguir un préstamo que permitiera la construcción de la sede social y algunos anexos para las actividades deportivas; hubo una numerosa y entusiasta concurrencia que prestó su conformidad. Si bien la información no lo consigna, en esa asamblea se debió haber conversado con mucha inquietud sobre el trámite de afiliación que por entonces se había iniciado ante la Liga, que estaba presidida desde su fundación en 1942 por el Dr. Francisco Perette.
La grata noticia se dio a conocer públicamente el 27 de abril: “El Concejo Directivo de la L.P.F. concedió la afiliación al Club San Benito para que su equipo intervenga este año en la disputa del Campeonato de Ascenso”. El corresponsal del mismo diario en San Benito opinó al respecto: “Ello significará una responsabilidad más y un ritmo nuevo a sus actividades futbolísticas. El optimismo imperante en dirigentes y jugadores es extraordinario y se espera dejar bien sentados los ya bien ganados prestigios deportivos en la entidad directriz de nuestro fútbol. El Club San Benito ha inscripto dos divisiones, por ahora, a saber: Primera B de Ascenso y cuarta”.
Rápidamente se tuvo que armar de más jugadores y de un entrenador, como así también lograr una cancha para hacer las veces de local, porque no se autorizaba la existente por las falencias de nivelación, falta de vestuarios, falta de alambrado, etc. Respecto a la necesidad de contar con un director técnico, se recurrió a los servicios de un conocido ex jugador del Club Belgrano: “El Negro” Oscar Moreyra, quién actuó con gran suceso desde 1927 a 1937, junto a Scarpín y Buffet, entre otros, y que fue muchas veces citado para jugar en el medio campo del combinado local. Para jugar de local se arregló el alquiler de la cancha con el Club Universitario del Barrio de Los Corrales, reciente campeón de la Primera A, aunque el debut se hizo en la vieja cancha de Patronato, en Villa Sarmiento.
Pero el dilema más importante en ese momento surgió de las exigencias de la propia Liga. En la misma militaba el Club Atlético Belgrano, que desde el 10 de junio de 1911 utilizaba la casaca con bastones verticales azules y blancos, por lo tanto era imposible habilitar a San Benito con una casaca tan similar. Así se lo hicieron conocer al Pte. Horacio Laurencena, quién comunicó la noticia en reunión de Comisión Directiva…y se dio el debate…
Laurencena y la mayoría de los directivos eran hinchas de River Plate de Buenos Aires por lo que, después de la discusión natural, se dio algo previsible: cambiar los colores tradicionales por la camiseta de River, tal cual la que utilizaba en Buenos Aires. Esta disyuntiva pudo haber tenido su resistencia inicial, pero con el correr del tiempo se fue consolidando ante los ojos de los simpatizantes y ante la llegada de una masa mucho mayor de hinchas, tanto de la colonia como de la misma ciudad capital; así se hizo propia, fue el símbolo y el equipo de a poco fue acostumbrándose al mote con que lo había bautizado la afición y el periodismo: “Los muchachos de la Banda Roja”.
Esta fue la realidad, que sin un propósito justificado se pretende poner en tela de juicio por estos días. Nada menos que 55 años después, con tanto camino recorrido, con tantas conquistas en su haber: ¿es prudente mancillarlas por cuestiones caprichosas, producto de mal contenidas pasiones que no tienen nada que ver con el fútbol paranaense?; ¿acaso no merece el cura Laurencena, que hizo tanto por el club, homenajearlo con lo que fue su voluntad hace tantos años?...habrá de resolverse.

El sábado 15 de mayo de 1954 se dio el debut en el Campeonato de Ascenso frente al Club Don Bosco y así comenzó una larga historia de éxitos y fracasos la modesta institución de San Benito. El encuentro fue dirigido por el “panadero” o “Gallego” Giménez y se jugó en la vieja cancha de Patronato de Villa Sarmiento (Santa Teresita), donde tiempo más tarde se instaló el Club Tilcara para jugar al rugby. Tuvo que empezar el campeonato el 8 de mayo pero la lluvia caída en la noche anterior impidió su realización, aumentado la ansiedad de todos. En el mencionado torneo intervendrían: Palermo, Canillitas, Racing, Bally, Banfield, Salta, Laprida, Libanés, Alumni, Don Bosco, Bavio y San Benito.
El debut no pudo ser mejor y dio comienzo a un clásico del fútbol de ascenso; San Benito le ganó 2 a 0 a Don Bosco. Así se inició una cierta paternidad en cuanto a resultados se refiere en este clásico de “santos” que se mantuvo en el tiempo.
Para la segunda fecha se jugó en calidad de visitante en la cancha de Paraná contra Canillitas, que incursionaba en el fútbol con discontinuidad desde el 10 de diciembre de 1924. San Benito logró un triunfo descollante; goleó a sus rivales por 6 a 0. “En esta segunda presentación nuestros muchachos jugaron con todo entusiasmo…”. Como resultado de aquella goleada fueron suspendidos por el tribunal de disciplina: Emiliano Bello y Sueldo por tres fechas y Pedro Dramasco por seis fechas.
A los dos triunfos consecutivos, con ocho goles a favor y ninguno en contra, llegó la primera derrota: fue en la tercera fecha jugada el 29 de mayo y el equipo, que comenzaba a hacer las veces de local en Universitario, cayó dos a uno frente a Alumni, con el arbitraje de Gianelli. Por entonces Alumni alineaba con Sánchez; López y Aranaz; Bournissent, Rabuffetti y Coronado; Godoy, Aristimuño, Báez, Bournissent y Chimento.
Con el dolor del primer tropezón el equipo fue a la cancha de Universitario a jugar frente a Libanés, que marchaba invicto e intentaría hacer una demostración de juego ante un equipo “de la talla de San Benito, quien fue la grata sorpresa del presente campeonato, al adjudicarse victorias de mucho mérito, demostrando en su actuación condiciones sobresalientes como para realizar buenas performances en el futuro”.
Las cosas no pudieron salir peor; con goles de Mendieta de penal a los 40’ y de Zabala y Caíno a los 38’ y 40’ de la segunda etapa, Libanés apabulló 3 a 0 a San Benito. Con una recaudación de 550 pesos y el arbitraje de Zacarías, los equipos formaron con:
San Benito: Nelson Zorzenón; Gerardo Michelín y José Téntor; Oscar Téntor, Carlos Costa y J. Goytea, José María Falco, Ángel Mendoza, Héctor Falco, Raúl Orsuza, Máximo Müller (h).
Libanés: M. Castro; G. Carrero y H. Ellemberger; O. Mendieta, R. Michou y R. Zanuttini; Ramírez, A. Narduzzi, M. Zabala, O. Pacífico y P. Caíno.
La victoria de los verdes de Libanés fue merecida, aunque abultada en goles; el primer tiempo fue parejo, por momentos fue San Benito el dominador, que tuvo mala suerte en la definición y que se vio favorecido con la salida de Pacífico a los 21’ por estar lesionado. A los 27’, Carrero hizo un mal rechazo que tomó Orsuza que entraba a la carrera frente al arquero Castro, pero se ahogó el grito de gol porque su remate salió apenas desviado. Enseguida reingresó Pacífico y Libanés atacó con vehemencia; en una jugada confusa cayeron varios jugadores al suelo y árbitro sancionó un penal, que fue largamente discutido por el público, y se abrió el tanteador. En la segunda etapa el dominio fue mayor, Libanés tuvo más en posesión de la pelota, aunque San Benito tuvo varios avances peligrosos pero sin llegar a convertir.
La segunda derrota consecutiva, fue un severo llamado de atención; posiblemente fue entonces “que colgó los guantes El Chino” Zorzenón, hasta años más tarde cuando actuó por falta de arqueros en cuarta división (1958) y el joven arquero Pedro Musich, más conocido por “El Gato”, comenzó a atajar en el primer equipo, jugando luego por varias temporadas. Haciendo las veces de local, “la homogénea alineación de San Benito” fue a Universitario a jugar frente a Salta, con el arbitraje de Romero, “en una valiente disputa por los puntos”. Por entonces sus rivales jugaban con Gauna; Bruno y López; Reitober (el veterano ex Belgrano), Aguiar y Franco; Garzón, Ibánez, Acevedo, Montiel y Rodríguez.
Respecto a Nelson Zorzenón, no se desvinculó del club porque era quién contribuía en la preparación física de los jugadores de una manera muy eficiente, lo que mereció halagadores comentarios de la prensa, al punto que en abril del año siguiente lo convocó el Club A. Patronato para que preparara su plantel superior, luego que obtuviera el título en el curso dictado por don Guillermo Stábile de la A.F.A.

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