La fama iba en aumento y el rumor sobre las grandes actuaciones recorría ciudades. El Club Unión Agrarios de Cerrito invitó a los planteles de reserva y primera a realizar sendos encuentros amistosos en aquella localidad. Los partidos fueron seguidos por muchos aficionados y en ambos ganó San Benito por 2 a 0. Luego de un bien servido vermouth la delegación regresó gratamente impresionada por las atenciones recibidas. También la Liga Diamantina quiso probar a los afamados “chacareros” del fútbol paranaense e invitaron al club a jugar contra un combinado de esa ciudad para el 14 de agosto con dos divisiones. Había una copa y medallas para los ganadores y para los hinchas de San Benito se fletó un colectivo especial.
Pero, al fin, la conducción del fútbol había logrado el consenso necesario para iniciar rápidamente los torneos oficiales. La Comisión Conciliadora, que había puesto en funciones el Concejo Federal de A. F. A., con la presidencia del titular de Belgrano, don Cayetano Rossi, y la secretaría del titular de Universitario, escribano Humberto Datto, había logrado en asamblea extraordinaria elegir las autoridades del Concejo Directivo que debería regir los destinos de la L.P.F. hasta el 15 de marzo de 1956. Así, fue reelegido por enésima vez don “Pancho” Perette, acompañado por: Luis Alcalde, Dr. Eduardo Cagnani, Miguel Arús, Esc. Emilio Gabioud, Juan Carlos Núñez, Luis N. Erbetta, Prof. Luis Barreto, Francisco Calabresse, Orlando Butta y José Pacífico.
Participarían en este campeonato de ascenso los siguientes clubes: Don Bosco, Racing, Canillitas, Bavio, Instituto, Salta, Alumni, Bally, Palermo, Laprida, Banfield, Obras Sanitarias y San Benito. El sábado siguiente se inició el campeonato de Primera B y San Benito enfrentó en la cancha de Universitario al Club Bally con el arbitraje de Gaillard; el resultado fue una goleada de 4 a 1 que exime de todo comentario. ¡No podía haber arrancado mejor! Para el feriado del miércoles 17 de agosto se programó una nueva fecha, habiendo triunfado 5 a 0 sobre Obras Sanitarias.
En la tercera fecha jugada en Los Corrales la víctima fue Banfield a quién derrotaron por 3 a 1.Los goles fueron convertidos por: Carlos Costa a los 7’ y a los 20’ (el último de penal), Luis Rosillo de Banfield a los 27’ y en el complemento Héctor O. Falco a los 20’; fue referee Luis Gianelli y en el preliminar ganó Banfield 1 a 0. Los equipos de primera división formaron así:
San Benito: Pedro Musich, Gerardo Michelin y José Téntor; Carlos Costa, Ademar Monai y Oscar Téntor; Luis Zorzenón, Raúl Orzuza, Héctor Falco, Orlando Toffolini y José M. Falco.
Banfield: Antonio Albornoz; D. Benavídez y Miguel Narduzzi; Gregorio Lescano, Luis Rosillo y Demetrio García; Carlos Arismendi, Pedro Romero, Héctor Antonini, A. Páez e Hidalgo Santa María.
El equipo puso nuevamente de relieve las excelentes condiciones que lo venían caracterizando, al sostener desde el comienzo el dominio territorial sobre el adversario, para lo que contó con R. Orsuza que fue una pieza gravitante; a los 5’ de juego éste cortó un pase profundo a José Falco, quién dentro del área remató apenas desviado; un minuto después fue objeto de un penal por parte de Lescano, que convirtió Costa. A los 20’ José Falco fue objeto de otro penal que convirtió en gol el mismo Costa, con uno de sus furibundos disparos.
La historia de San Benito, del Departamento Paraná, Provincia de Entre Ríos, Argentina, estará reflejada en este blog, tomando sus orígenes como la colonia agrícola "3 de Febrero". Pero también ´para descubrir lo que era antes de la colonización iniciada en abril 1879. anibaljusto50@gmail.com
ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879
jueves, 14 de octubre de 2010
CAPÍTULO XLI
De esta manera el plantel seguía fogueándose, esta vez con los mayores, con los equipos más empinados de la capital provincial, dando batalla aún en encuentros amistosos. Basta con leer los diarios de esos días para comprobar la realidad: el Club San Benito era la sorprendente revelación deportiva y provocaba simpatías a granel. La convocatoria no era graciosa sino que se debía a méritos propios…la afición quería conocer a los pupilos del cura Laurencena.
Las actividades continuaron el domingo siguiente con un encuentro entre los veteranos de San Benito enfrentando a su similar del Club Banfield en una jornada de confraternidad, en la que no faltaron el truco, las bochas y el asado criollo para compartir.
La primera división recibió el 17 de abril al plantel de Club Bally para hacer otra jornada de confraternidad en fútbol y en bochas; por entonces todavía presidía este humilde club de la zona portuaria de Paraná Oscar Arús, “El Gordo”, quién ya frecuentaba la localidad para conquistar la pareja con la que tiempo después se casó, Dora Gasparín, y que accediera a la Presidencia de Club San Benito tras la ida del cura Laurencena.
Mientras tanto del fútbol oficial no había más noticias que las de conflicto, de idas y venidas que arrancaron cuando la política llegó al propio seno de la L.P.F. A principio de marzo se habían realizado elecciones para ocupar el cargo de la presidencia de “don Pancho” Perette; movimientos internos encabezados por allegados al partido de gobierno hicieron la presión necesaria para que se hiciera una elección por voto secreto; para ello tenían su candidato: nada menos que el vice gobernador de la provincia Miguel A. Torrealday. Cuando se había realizado la votación los allegados a éste último quisieron arrebatar la urna y llevársela, generando serios disturbios que finalizaron con algunos disparos de arma de fuego. Perette se llevó la misma a su estudio en calle San Martín donde quedó a salvo. De resultas fue reelecto.
Sin embargo las cosas no quedaron así. Con el auxilio de la influencia oficial las discusiones continuaron por largo tiempo, sin que se lograse consensuar porque el objetivo era hacer que la conducción de la Liga fuera leal al gobierno, hasta que intervino el Concejo Federal de la AFA para mediar en el conflicto.
Los jugadores de San Benito ansiaban competir. Para las fiestas patronales celebradas en mayo visitó la cancha local Don Bosco de Paraná; el 24 de junio recibieron al Club Bavio al que le ganaron 1 a 0, habiendo empatado 2 a 2 las reservas.
Para celebrar un nuevo aniversario se presentó en la cancha de 9 de Julio y Ramírez el Club Peñarol de Paraná, resultando empatados 3 a 3. La fría y desapacible tarde del domingo 10 de julio no fue obstáculo para que los simpatizantes concurrieran a la cancha en gran cantidad; el partido fue intensamente disputado y en un extraño marco de nerviosismo; a pesar de que no estaban Michelín ni Toffolini, el equipo supo plantarse ante las arremetidas del equipo tricolor de Princich, y por momentos fue impetuoso en sus ataques. El sábado siguiente visitó a los locales el Club San Lorenzo de Tezanos Pinto.
Para conocer el fútbol grande, algunos jugadores del plantel superior tuvieron la suerte de ser invitados por los profesionales: el sanbenitense José S. Zorzenón de Tigre y por el vecino de Villa Uranga Oscar Clariá de Atlanta para ir a la cancha de Newels de Rosario a presenciar el partido que los locales sostuvieron contra Independiente de Avellaneda. Concurrieron, entre otros: Osvaldo “Petiso” Bigot, Aníbal Famea, Pedro Musich y Héctor O. Falco.
Una gran actuación tuvo San Benito a la semana siguiente cuando participó del sextangular que el Club Instituto organizó en la cancha del club Paraná; “allí ratificó plenamente los conceptos que sobre su juego expresáramos en más de una oportunidad”. En aquella memorable jornada estrenó el grito de ¡Campeón! Al derrotar en la final al Club Alumni, sub campeón de Primera B.
En la jornada final de este torneo se recaudaron 665 pesos; en el primer encuentro, que fue dirigido por Ricardo Almada, dio cuenta de Salta al derrotarlo por 3 a 2 con goles de Héctor Falco a los 7’ y José M. Falco a los 12’ y 28’ del segundo tiempo, habiendo descontado G. Bauzá a los 5’ del primero y a los 15’ del segundo tiempo. Las formaciones fueron las siguientes:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y José Téntor, Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Orlando Toffolini, Héctor O. Falco, Rubén Musich, Máximo Müller.
Salta: Mario Fontana; José Bruno y Domingo González; Oscar González (Eduardo Nader); Félix Aguiar y Ramón Aguiar; Antonio Perpetto, Juan Aréstico, Gabriel Bauza, N.N. y N.N.
En el partido final, dirigido por Juan Villafañe, ganó San Benito 4 a 1; los goles fueron convertidos por Julio López de penal a los 26’ (Alumni) y en la segunda etapa Máximo Müller a los 5’, José M. Falco a los 17’ y Héctor Falco a los 23’ y 29’. Los equipos formaron de esta forma:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y José Téntor; Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa (N. Zorzenón); José María Falco, César Clariá (Orlando Toffolini), Héctor O. Falco, Orlando Toffolini (Rubén Anzil), Máximo Müller.
Alumni: Ireneo Saboldelli; Julio López y Ramón López; Juan Bournissent, César Rivas y Reynaldo Chimento; Juan Barboza, Gerardo Thuot (Luis Sandania), Luis C. Báez, Héctor Toobe, Ovidio Zandomeni.
Esta conquista generó una gran alegría y los festejos en el Barrio San Martín de la capital se prolongaron en la pequeña localidad hasta tarde. Los jugadores tenían una alegría indescriptible tras la legítima conquista; los dirigentes del club premiaron a los mismos con una cena y baile realizado el sábado 6 de agosto para lo cual hubo incluso colectivos desde la Plaza de Mayo de Paraná para los que quisieran concurrir abonando seis pesos el cubierto. Esto indica claramente la dimensión que había alcanzado en tan poco tiempo el equipo “de la Banda Roja”
Las actividades continuaron el domingo siguiente con un encuentro entre los veteranos de San Benito enfrentando a su similar del Club Banfield en una jornada de confraternidad, en la que no faltaron el truco, las bochas y el asado criollo para compartir.
La primera división recibió el 17 de abril al plantel de Club Bally para hacer otra jornada de confraternidad en fútbol y en bochas; por entonces todavía presidía este humilde club de la zona portuaria de Paraná Oscar Arús, “El Gordo”, quién ya frecuentaba la localidad para conquistar la pareja con la que tiempo después se casó, Dora Gasparín, y que accediera a la Presidencia de Club San Benito tras la ida del cura Laurencena.
Mientras tanto del fútbol oficial no había más noticias que las de conflicto, de idas y venidas que arrancaron cuando la política llegó al propio seno de la L.P.F. A principio de marzo se habían realizado elecciones para ocupar el cargo de la presidencia de “don Pancho” Perette; movimientos internos encabezados por allegados al partido de gobierno hicieron la presión necesaria para que se hiciera una elección por voto secreto; para ello tenían su candidato: nada menos que el vice gobernador de la provincia Miguel A. Torrealday. Cuando se había realizado la votación los allegados a éste último quisieron arrebatar la urna y llevársela, generando serios disturbios que finalizaron con algunos disparos de arma de fuego. Perette se llevó la misma a su estudio en calle San Martín donde quedó a salvo. De resultas fue reelecto.
Sin embargo las cosas no quedaron así. Con el auxilio de la influencia oficial las discusiones continuaron por largo tiempo, sin que se lograse consensuar porque el objetivo era hacer que la conducción de la Liga fuera leal al gobierno, hasta que intervino el Concejo Federal de la AFA para mediar en el conflicto.
Los jugadores de San Benito ansiaban competir. Para las fiestas patronales celebradas en mayo visitó la cancha local Don Bosco de Paraná; el 24 de junio recibieron al Club Bavio al que le ganaron 1 a 0, habiendo empatado 2 a 2 las reservas.
Para celebrar un nuevo aniversario se presentó en la cancha de 9 de Julio y Ramírez el Club Peñarol de Paraná, resultando empatados 3 a 3. La fría y desapacible tarde del domingo 10 de julio no fue obstáculo para que los simpatizantes concurrieran a la cancha en gran cantidad; el partido fue intensamente disputado y en un extraño marco de nerviosismo; a pesar de que no estaban Michelín ni Toffolini, el equipo supo plantarse ante las arremetidas del equipo tricolor de Princich, y por momentos fue impetuoso en sus ataques. El sábado siguiente visitó a los locales el Club San Lorenzo de Tezanos Pinto.
Para conocer el fútbol grande, algunos jugadores del plantel superior tuvieron la suerte de ser invitados por los profesionales: el sanbenitense José S. Zorzenón de Tigre y por el vecino de Villa Uranga Oscar Clariá de Atlanta para ir a la cancha de Newels de Rosario a presenciar el partido que los locales sostuvieron contra Independiente de Avellaneda. Concurrieron, entre otros: Osvaldo “Petiso” Bigot, Aníbal Famea, Pedro Musich y Héctor O. Falco.
Una gran actuación tuvo San Benito a la semana siguiente cuando participó del sextangular que el Club Instituto organizó en la cancha del club Paraná; “allí ratificó plenamente los conceptos que sobre su juego expresáramos en más de una oportunidad”. En aquella memorable jornada estrenó el grito de ¡Campeón! Al derrotar en la final al Club Alumni, sub campeón de Primera B.
En la jornada final de este torneo se recaudaron 665 pesos; en el primer encuentro, que fue dirigido por Ricardo Almada, dio cuenta de Salta al derrotarlo por 3 a 2 con goles de Héctor Falco a los 7’ y José M. Falco a los 12’ y 28’ del segundo tiempo, habiendo descontado G. Bauzá a los 5’ del primero y a los 15’ del segundo tiempo. Las formaciones fueron las siguientes:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y José Téntor, Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Orlando Toffolini, Héctor O. Falco, Rubén Musich, Máximo Müller.
Salta: Mario Fontana; José Bruno y Domingo González; Oscar González (Eduardo Nader); Félix Aguiar y Ramón Aguiar; Antonio Perpetto, Juan Aréstico, Gabriel Bauza, N.N. y N.N.
En el partido final, dirigido por Juan Villafañe, ganó San Benito 4 a 1; los goles fueron convertidos por Julio López de penal a los 26’ (Alumni) y en la segunda etapa Máximo Müller a los 5’, José M. Falco a los 17’ y Héctor Falco a los 23’ y 29’. Los equipos formaron de esta forma:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y José Téntor; Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa (N. Zorzenón); José María Falco, César Clariá (Orlando Toffolini), Héctor O. Falco, Orlando Toffolini (Rubén Anzil), Máximo Müller.
Alumni: Ireneo Saboldelli; Julio López y Ramón López; Juan Bournissent, César Rivas y Reynaldo Chimento; Juan Barboza, Gerardo Thuot (Luis Sandania), Luis C. Báez, Héctor Toobe, Ovidio Zandomeni.
Esta conquista generó una gran alegría y los festejos en el Barrio San Martín de la capital se prolongaron en la pequeña localidad hasta tarde. Los jugadores tenían una alegría indescriptible tras la legítima conquista; los dirigentes del club premiaron a los mismos con una cena y baile realizado el sábado 6 de agosto para lo cual hubo incluso colectivos desde la Plaza de Mayo de Paraná para los que quisieran concurrir abonando seis pesos el cubierto. Esto indica claramente la dimensión que había alcanzado en tan poco tiempo el equipo “de la Banda Roja”
CAPÍTULO XL
La preocupación general era concretar la construcción de la sede social; fue así que se hizo una importante asamblea el jueves 10 de noviembre en la que se resolvió iniciar los trabajos de inmediato; el sábado siguiente se comenzaron a cavar los cimientos del nuevo edificio.
En lo que respecta al fútbol, la actividad se inició temprano ya que el primer equipo fue invitado a jugar frente a Libanés en el preliminar del partido jugado en calle Salta y Victoria de Paraná entre el local, Belgrano y Unión de Santa Fe el 25 de enero; “la divisa verde de Libanés, asciende el presente año al círculo de privilegio luego de dejar plenamente justificado con su juego la capacidad combativa de sus hombres. San Benito, la simpática divisa de la vecina localidad, fue un conjunto que debutó con extraordinaria fortuna en el torneo de primera B de la LPF en el año pasado, llegando a disputar en un cotejo final emocionante el título de subcampeón a la escuadra de Alumni, perdiendo dicho título por escaso margen de goles”.
El jueves 9 de febrero por la noche jugó en Paraná el Seleccionado Juvenil de la AFA frente al combinado local; las autoridades de la Liga invitaron a ambos clubes a jugar la revancha, para brindar a los espectadores un atractivo partido preliminar.
También Patronato había comenzado su pretemporada y en partido nocturno enfrentaría en cancha de Belgrano a Central Córdoba de Rosario, Santa Fe; para el preliminar fue convocado nuevamente San Benito “eficiente protagonista de cotejos memorables en el torneo de ascenso” para enfrentar con sus mejores hombres a la gente de la Base Aérea, el recientemente descendido Instituto; el partido no se habría jugado por razones desconocidas.
En la cancha local se dio inicio a la actividad con un partido amistoso frente al encumbrado Club Paraná jugado en la tarde del domingo 27 de marzo. Resultó ganador San Benito por 2 a 1 con goles de José M. Falco a los 8’ y de Osvaldo “Petiso” Bigot a los 15’ del primer tiempo; descontó González para Paraná a los 40’ de la misma etapa; “Fue vencido Paraná por San Benito”, fue el titular de prensa después del encuentro.
De jugar preliminares, el equipo de la banda roja saltó a ser protagonista de fondo cuando el 31 de marzo enfrentó a Belgrano en partido nocturno jugado en Salta y Victoria de Paraná. “La eficiente cual meritoria labor desarrollada por los muchachos de San Benito en el certamen de ascenso de la L.P.F. en el año pasado hizo posible que arribara al final del campeonato luchando con el conjunto de Alumni por el título de campeón. El match en el cual fueran vencidos por los actuales subcampeones, fue reciamente disputado, debiendo lamentar, pese a sus continuas incursiones por el arco, declinar el honor de adjudicarse este título a año escaso de actuaciones en el torneo de referencia...el lance de esta noche que tiene el carácter de amistoso llevará sin duda alguna a los aficionados del barrio de Salta y Victoria a ocupar su puesto dentro del estadio, como así también estarán presente muchos aficionados de San Benito y de las colonias adyacentes que alentarán con entusiasmo a su divisa favorita”.
En lo que respecta al fútbol, la actividad se inició temprano ya que el primer equipo fue invitado a jugar frente a Libanés en el preliminar del partido jugado en calle Salta y Victoria de Paraná entre el local, Belgrano y Unión de Santa Fe el 25 de enero; “la divisa verde de Libanés, asciende el presente año al círculo de privilegio luego de dejar plenamente justificado con su juego la capacidad combativa de sus hombres. San Benito, la simpática divisa de la vecina localidad, fue un conjunto que debutó con extraordinaria fortuna en el torneo de primera B de la LPF en el año pasado, llegando a disputar en un cotejo final emocionante el título de subcampeón a la escuadra de Alumni, perdiendo dicho título por escaso margen de goles”.
El jueves 9 de febrero por la noche jugó en Paraná el Seleccionado Juvenil de la AFA frente al combinado local; las autoridades de la Liga invitaron a ambos clubes a jugar la revancha, para brindar a los espectadores un atractivo partido preliminar.
También Patronato había comenzado su pretemporada y en partido nocturno enfrentaría en cancha de Belgrano a Central Córdoba de Rosario, Santa Fe; para el preliminar fue convocado nuevamente San Benito “eficiente protagonista de cotejos memorables en el torneo de ascenso” para enfrentar con sus mejores hombres a la gente de la Base Aérea, el recientemente descendido Instituto; el partido no se habría jugado por razones desconocidas.
En la cancha local se dio inicio a la actividad con un partido amistoso frente al encumbrado Club Paraná jugado en la tarde del domingo 27 de marzo. Resultó ganador San Benito por 2 a 1 con goles de José M. Falco a los 8’ y de Osvaldo “Petiso” Bigot a los 15’ del primer tiempo; descontó González para Paraná a los 40’ de la misma etapa; “Fue vencido Paraná por San Benito”, fue el titular de prensa después del encuentro.
De jugar preliminares, el equipo de la banda roja saltó a ser protagonista de fondo cuando el 31 de marzo enfrentó a Belgrano en partido nocturno jugado en Salta y Victoria de Paraná. “La eficiente cual meritoria labor desarrollada por los muchachos de San Benito en el certamen de ascenso de la L.P.F. en el año pasado hizo posible que arribara al final del campeonato luchando con el conjunto de Alumni por el título de campeón. El match en el cual fueran vencidos por los actuales subcampeones, fue reciamente disputado, debiendo lamentar, pese a sus continuas incursiones por el arco, declinar el honor de adjudicarse este título a año escaso de actuaciones en el torneo de referencia...el lance de esta noche que tiene el carácter de amistoso llevará sin duda alguna a los aficionados del barrio de Salta y Victoria a ocupar su puesto dentro del estadio, como así también estarán presente muchos aficionados de San Benito y de las colonias adyacentes que alentarán con entusiasmo a su divisa favorita”.
CAPÍTULO XXXIX
¡Muerto el Rey que Viva el Rey!...no es un adagio exclusivo de la Edad Media; apuntado lo que había ocurrido el 26 de julio con motivo del aniversario de la muerte de “Evita”, parece mentira que dos meses más tarde en el club y en general en la localidad ocurriera lo siguiente: “JUBILO DE LIBERTAD EN SAN BENITO. Habiendo seguido esta localidad con plausible interés los acontecimientos que son de dominio público en el día viernes pasado al asumir el mando de la Nación el general Eduardo Lonardi, se puso de manifiesto el extraordinario júbilo que embargaba los corazones libres de nuestro pueblo. Así se vio que la mayoría de los edificios del vecindario fueron embanderados con los colores de nuestra enseña nacional que ahora después de varios años de mordaza flamea más límpida e inmaculada. También, por una gentileza del club San Benito por intermedio de su sub Comisión respectiva se irradió las alternativas de la llegada y asunción del mando del nuevo presidente de los argentinos, acto que fue seguido con recogida emoción por los oyentes. Por la tarde en nuestra iglesia parroquial se realizó un solemne te deum en acción de gracias por la liberación alcanzada dentro de un marco religioso y patriótico que contó con numeroso apoyo popular, recorriendo las calles de nuestra localidad”…¿era realmente Laurencena simpatizante de Perón o la ilusión se había desvanecido tras la quema de las iglesias?
CAPÍTULO XXXVIII
Como siempre, el festejo de un nuevo aniversario se hizo con mucho júbilo y ese nueve de julio a la hora de los discursos en el almuerzo criollo bien servido, el Presidente Horacio T. Laurencena dio otra noticia muy esperaba: La noche del 8 de julio de 1954 se había firmado el protocolo de la escrituración del Campo de Deportes, donde se pensaba levantar la Sede Social; a la noche en el baile familiar todos festejaron alborozados. El Club, con motivo de la recordación póstuma que se realizó en memoria y honra de Eva Perón el 26 de julio en todo el territorio y “como expresión cabal del pueblo”, adhirió colocando la bandera a media asta, cerrando el local con suspensión de todas las actividades deportivas y sociales, concurriendo al funeral a la parroquia y depositando una ofrenda floral ante el altar cívico que se levantó en la sede de la Unidad Básica del Partido Peronista, casa – negocio de Miguel Rodríguez (hoy Il Cjanton). Ese día facilitó los altavoces para que a las 20:45 horas se pudiera escuchar la transmisión radial de los actos centrales que se hizo desde Capital Federal.
Pese a la finalización de la temporada del ’54, no decayó la actividad; el 20 de febrero del año siguiente los jugadores de los planteles superiores fueron homenajeados por la Comisión Directiva y simpatizantes con un pic.nic en el paraisal de don Remigio Lódolo. Por otra parte y con la finalidad de juntar fondos ese mismo mes se lanzó una gran rifa a un valor de cinco pesos el número; sortearon una motocicleta marca “Gilera” 500 cc., una canoa matriculada y dos con remos, una cocina súper gas y una olla a presión.
El salón continuó al servicio de la comunidad como, por ejemplo, cuando se realizó en él una importante asamblea cooperativa agropecuaria, para transformar el ex centro Gremial Agropecuario San Benito en la agencia local de la Cooperativa Agropecuaria Regional Pascual Netri (CARPAN), la que se inició en esa fecha. Una nueva reforma de los estatutos del club se dio en la asamblea extraordinaria llevada a cabo en el salón social el 25 de mayo.
Fue necesario realizar una nueva asamblea, porque en la mencionada fecha no hubo acuerdo general, habiéndose llevado a cabo la misma para el nuevo aniversario: el 9 de julio. También ese día hubo un asado criollo al mediodía, campeonato interno de truco y bochas por la tarde, entre otras actividades. Pero todo giraba sobre el éxito deportivo: “El club, después de muchos años de brega, está alcanzando en estos momentos la preeminencia deportiva y social de una vasta zona, y por cierto bien merecida. Sus triunfos deportivos están llegando a ser altamente significativos lo que pone en evidencia el amor de sus bravos muchachos que defienden con alta moral deportiva los prestigios de la institución”.
El club estaba abocado a concretar su sede social, para lo cual venían colaborando muchos vecinos de una u otra manera; la lista de contribuyentes era numerosa; a los mismos se agregaron los nuevos benefactores a través de la colocación de bonos contribución.
Las cenas y Los bailes se sucedieron, tal lo ocurrido el 3 de setiembre; también se vivieron jornadas de cine como el sábado 2 de octubre cuando se proyectó la producción de Metro G. Mayer “Teresa”, que incluía acciones de guerra y cuya primera actriz fue Anna María Pier Ángeli; quince días más tarde se pasó “La Sirena se Enamora”, protagonizada por Esther Williams, actriz, excelente nadadora y mejor mujer.
Pese a la finalización de la temporada del ’54, no decayó la actividad; el 20 de febrero del año siguiente los jugadores de los planteles superiores fueron homenajeados por la Comisión Directiva y simpatizantes con un pic.nic en el paraisal de don Remigio Lódolo. Por otra parte y con la finalidad de juntar fondos ese mismo mes se lanzó una gran rifa a un valor de cinco pesos el número; sortearon una motocicleta marca “Gilera” 500 cc., una canoa matriculada y dos con remos, una cocina súper gas y una olla a presión.
El salón continuó al servicio de la comunidad como, por ejemplo, cuando se realizó en él una importante asamblea cooperativa agropecuaria, para transformar el ex centro Gremial Agropecuario San Benito en la agencia local de la Cooperativa Agropecuaria Regional Pascual Netri (CARPAN), la que se inició en esa fecha. Una nueva reforma de los estatutos del club se dio en la asamblea extraordinaria llevada a cabo en el salón social el 25 de mayo.
Fue necesario realizar una nueva asamblea, porque en la mencionada fecha no hubo acuerdo general, habiéndose llevado a cabo la misma para el nuevo aniversario: el 9 de julio. También ese día hubo un asado criollo al mediodía, campeonato interno de truco y bochas por la tarde, entre otras actividades. Pero todo giraba sobre el éxito deportivo: “El club, después de muchos años de brega, está alcanzando en estos momentos la preeminencia deportiva y social de una vasta zona, y por cierto bien merecida. Sus triunfos deportivos están llegando a ser altamente significativos lo que pone en evidencia el amor de sus bravos muchachos que defienden con alta moral deportiva los prestigios de la institución”.
El club estaba abocado a concretar su sede social, para lo cual venían colaborando muchos vecinos de una u otra manera; la lista de contribuyentes era numerosa; a los mismos se agregaron los nuevos benefactores a través de la colocación de bonos contribución.
Las cenas y Los bailes se sucedieron, tal lo ocurrido el 3 de setiembre; también se vivieron jornadas de cine como el sábado 2 de octubre cuando se proyectó la producción de Metro G. Mayer “Teresa”, que incluía acciones de guerra y cuya primera actriz fue Anna María Pier Ángeli; quince días más tarde se pasó “La Sirena se Enamora”, protagonizada por Esther Williams, actriz, excelente nadadora y mejor mujer.
CAPÍTULO XXXVII
Para rematar la excelente campaña inicial en la L.P.F. el equipo superior del club enfrentó el sábado 18 de diciembre de ese año en la cancha del Clua A. Paraná a la Tercera División del Club Sacachispas de Buenos Aires, que recién se había consagrado Campeón.
Ambas formaciones, San Benito y Sacachispas de Buenos Aires, posaron juntas en aquella memorable jornada del 18 de diciembre de 1954
En lucido triunfo San Benito venció a Sacachispas por 3 a 0, con goles, en el primer tiempo A. Monai a los 26’ y en el segundo tiempo Orlando Toffolini a l 1 de juego y Héctor O. Falco a los 37’; se recaudaron 2.611 pesos.
Con el arbitraje de S. Abatte los equipos formaron así:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo A. Michelín y Aldo Bearzi; José Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Orlando Toffolini, Héctor O. Falco, Raúl Orsuza y Máximo Müller.
Sacachispas de Buenos Aires: H. de Palos; E. C. Iglesias y C. Calzone; J. Manente, J. C. Ragozzini y R. Britos; H. Conde, J. N. Corvacho, J. Pérez, Fernández y O. Garibotto.
“Le hacía falta a San Benito su lindo triunfo frente a Sacachispas, el elenco Campeón de tercera división de A.F.A., para ratificar su muy buena campaña del presente año. Plenamente contenta se retiró la gtente que asistió al estadio de Paraná el sábado 18. Es que allí el entusiasta, correcto y eficaz team de Gerardo A. Michelín concretó una buena exposición de sus mejores recursos y alzóse con un triunfo legítimo frente a un tema que, si bien no hizo demostraciones brillantes, ni mucho menos, realizó una buena faena obstaculizada en mucho por la superior disposición de San Benito. Juego práctico, pujante y decidido en el ataque y acción serena, sobria y expeditiva – con hombres ubícuos y seguros – en la denfesa, le dieron el triunfo.
Superior durante todo el match, su victoria por tan expresiva diferencia – 3 a 0 – fue completamente merecida y hasta pudo ser más holgada. Para ello basta decir que hubo un tiro en el travesaño no bien iniciada la lucha, que el arquero visitante – juntamente con el half derecho los mejores de su team – tuvo que cumplir cometido destacado y que, sobre los 32’ del segundo tiempo, cuando ya ganaba San Benito por 2 a 0, Costa marró deliberadamente un tiro desde los doce pasos.
Ambas formaciones, San Benito y Sacachispas de Buenos Aires, posaron juntas en aquella memorable jornada del 18 de diciembre de 1954
En lucido triunfo San Benito venció a Sacachispas por 3 a 0, con goles, en el primer tiempo A. Monai a los 26’ y en el segundo tiempo Orlando Toffolini a l 1 de juego y Héctor O. Falco a los 37’; se recaudaron 2.611 pesos.
Con el arbitraje de S. Abatte los equipos formaron así:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo A. Michelín y Aldo Bearzi; José Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Orlando Toffolini, Héctor O. Falco, Raúl Orsuza y Máximo Müller.
Sacachispas de Buenos Aires: H. de Palos; E. C. Iglesias y C. Calzone; J. Manente, J. C. Ragozzini y R. Britos; H. Conde, J. N. Corvacho, J. Pérez, Fernández y O. Garibotto.
“Le hacía falta a San Benito su lindo triunfo frente a Sacachispas, el elenco Campeón de tercera división de A.F.A., para ratificar su muy buena campaña del presente año. Plenamente contenta se retiró la gtente que asistió al estadio de Paraná el sábado 18. Es que allí el entusiasta, correcto y eficaz team de Gerardo A. Michelín concretó una buena exposición de sus mejores recursos y alzóse con un triunfo legítimo frente a un tema que, si bien no hizo demostraciones brillantes, ni mucho menos, realizó una buena faena obstaculizada en mucho por la superior disposición de San Benito. Juego práctico, pujante y decidido en el ataque y acción serena, sobria y expeditiva – con hombres ubícuos y seguros – en la denfesa, le dieron el triunfo.
Superior durante todo el match, su victoria por tan expresiva diferencia – 3 a 0 – fue completamente merecida y hasta pudo ser más holgada. Para ello basta decir que hubo un tiro en el travesaño no bien iniciada la lucha, que el arquero visitante – juntamente con el half derecho los mejores de su team – tuvo que cumplir cometido destacado y que, sobre los 32’ del segundo tiempo, cuando ya ganaba San Benito por 2 a 0, Costa marró deliberadamente un tiro desde los doce pasos.
La delantera del equipo porteño realizó varias jugadas que pusieron de manifiesto un entendimiento de sus integrantes, pero en ningún momento exhibió la pujanza y acometividad necesarias como para superar la defensa de San Benito. En resumen, hubo un match interesante con un legítimo triunfador”.
Con la gran campaña deportiva de 1954, quedó poco margen para la vida social de la institución. Y si hubo algún fenómeno en este sentido, fue el encuentro de la localidad y su colonia en pleno para acompañar a su equipo deportivo, cuando en sus características ancestrales los friulanos no cultivaron, precisamente: la sociabilidad.
CAPÍTULO XXXVI
San Benito se había reafirmado en los últimos partidos jugados, aunque estaba seis puntos de Libanés y a dos de Alumni. El 23 de octubre enfrentó en Los Corrales a los “verdes” del barrio “La Bolsa” de Paraná; las formaciones citadas fueron las siguientes:
Banfield: Albornoz; Benavídez y Lescano; García, C. Rosales y Rosillo; Galván, Aismendi, Antonini, Páez y Román.
San Benito: Musich; Michelín y José Téntor; Aldo Bearzi, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, L. Zorzenón, Héctor Falco, Raúl Orsuza y Máximo Müller.
El triunfo de la “Banda Roja” fue de 4 a 0 y al caer Alumni 3 a 1 ante Racing, lo alcanzaron en la segunda posición. Si bien el goleador del torneo era Báez de Alumni, entre los hermanos Falco acumulaban 28 goles (14 cada uno)
En la última fecha el grito de ¡Campeón! Le correspondió a los ágiles de Libanés que derrotaron 5 a 2 a Banfield; Alumni que ganó 3 a 2 a Laprida y San Benito que goleó a Bavio 5 a 0, llegaron juntos en el segundo puesto.
En el encuentro ante Bavio jugado en Los Corrales, con el arbitraje de Emilio E. Romero, se recaudaron 192 pesos, pese a que ya venía definido el campeonato a favor de Libanés. En el primer tiempo anotó Carlos Costa a los 37’ y en la etapa final Héctor Falco anotó a los 11’, Carlos Costa de penal a los 13’, M. Müller a los 20’ y cerró José M. Falco a los 45’; los equipos formaron de eta manera:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y Aldo Bearzi; Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Aldo Domínguez, Héctor Falco, Raúl Orzuza, Máximo Müller.
Bavio: José Padilla; Carlos Troncoso y Carlos Martínez; Ramón Álvarez, Ricardo Ortellao y Roberto Aguilar, José Bonilla, Ricardo Berón, Julián Duarte, Ricardo Rodríguez y Pedro M. Gareis.
El inobjetable triunfo por 5 a 0 ante Bavio sirvió para cerrar de manera exitosa la primera campaña realizada en la Liga Paranaense de Fútbol, ratificando una vez más las virtudes de este plantel de bravos jugadores; en ese partido fue la defensa la que se llevó los mejores aplausos; siempre bien ubicados, sus integrantes quitaron, apoyaron y rechazaron en forma expeditiva cuando las circunstancias lo aconsejaron. Pero hay que aclarar que no fue casual, porque el “desempeño brillante no es de una tarde, sino de todas las que intervino este compacto y efectivo bloque. Su línea de forwards tuvo todo el apoyo que solicitó, pero se notó a sus integrantes muy personales, seguramente porque éste era el último match del torneo”. Su rival nunca pudo sortear la defensa rojiblanca y la seguridad que demostró cuando le tocó actuar al arquero Musich. “la mancha que está afectando a nuestro fútbol, la reciedumbre con conatos de mala intención, volvió ayer a hacerse presente y aportó como consecuencia directa la expulsión de Ortellao a los 36 minutos”.
La ubicación final en la tabla de posiciones fue altamente positiva si se tiene en cuenta que recién debutaba en las lides oficiales de la L.P.F. La honrosa segunda posición era todo un presagio de mejores actuaciones y no menos conquistas. Quedaba establecido en forma indiscutible que la ciudad de Paraná había encontrado en el carisma de un equipo de “chacareros”, como los llamarían más adelante, un acertado motivo para acompañarlo en las canchas donde se presentara en ese primer torneo oficial.
El equipo de “La Banda Roja” nació entonces con la buena estrella y, más que sus triunfos, fueron la estirpe guerrera, el tesón, la enjundia, el libreto arrollador, los que anidaron en el corazón de una inmensa cantidad de hinchas de todas partes… y el grito de doña Rosa: -¡Dale Monai! ¡Dale Monai! - comenzó a atronar también en las canchas de Paraná, entremezclándose con el: - ¡San Benito Viejo y Peludo! - de otros tantos nuevos fanáticos…y los que no se hicieron hinchas: lo respetaron. Fue para sus adversarios un “hueso duro de roer” y, como ya quedó dicho, nació en aquella contienda de ascenso el “Clásico de Santos” que duró hasta estos tiempos: San Benito – Don Bosco.
En enero del año siguiente, como para justificar un nuevo encuentro, se realizó un partido por el Sub Campeonato entre Alumni y San Benito “perdiendo dicho título por escaso margen de goles”.
Banfield: Albornoz; Benavídez y Lescano; García, C. Rosales y Rosillo; Galván, Aismendi, Antonini, Páez y Román.
San Benito: Musich; Michelín y José Téntor; Aldo Bearzi, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, L. Zorzenón, Héctor Falco, Raúl Orsuza y Máximo Müller.
El triunfo de la “Banda Roja” fue de 4 a 0 y al caer Alumni 3 a 1 ante Racing, lo alcanzaron en la segunda posición. Si bien el goleador del torneo era Báez de Alumni, entre los hermanos Falco acumulaban 28 goles (14 cada uno)
En la última fecha el grito de ¡Campeón! Le correspondió a los ágiles de Libanés que derrotaron 5 a 2 a Banfield; Alumni que ganó 3 a 2 a Laprida y San Benito que goleó a Bavio 5 a 0, llegaron juntos en el segundo puesto.
En el encuentro ante Bavio jugado en Los Corrales, con el arbitraje de Emilio E. Romero, se recaudaron 192 pesos, pese a que ya venía definido el campeonato a favor de Libanés. En el primer tiempo anotó Carlos Costa a los 37’ y en la etapa final Héctor Falco anotó a los 11’, Carlos Costa de penal a los 13’, M. Müller a los 20’ y cerró José M. Falco a los 45’; los equipos formaron de eta manera:
San Benito: Pedro Musich; Gerardo Michelín y Aldo Bearzi; Oscar Téntor, Ademar Monai y Carlos Costa; José M. Falco, Aldo Domínguez, Héctor Falco, Raúl Orzuza, Máximo Müller.
Bavio: José Padilla; Carlos Troncoso y Carlos Martínez; Ramón Álvarez, Ricardo Ortellao y Roberto Aguilar, José Bonilla, Ricardo Berón, Julián Duarte, Ricardo Rodríguez y Pedro M. Gareis.
El inobjetable triunfo por 5 a 0 ante Bavio sirvió para cerrar de manera exitosa la primera campaña realizada en la Liga Paranaense de Fútbol, ratificando una vez más las virtudes de este plantel de bravos jugadores; en ese partido fue la defensa la que se llevó los mejores aplausos; siempre bien ubicados, sus integrantes quitaron, apoyaron y rechazaron en forma expeditiva cuando las circunstancias lo aconsejaron. Pero hay que aclarar que no fue casual, porque el “desempeño brillante no es de una tarde, sino de todas las que intervino este compacto y efectivo bloque. Su línea de forwards tuvo todo el apoyo que solicitó, pero se notó a sus integrantes muy personales, seguramente porque éste era el último match del torneo”. Su rival nunca pudo sortear la defensa rojiblanca y la seguridad que demostró cuando le tocó actuar al arquero Musich. “la mancha que está afectando a nuestro fútbol, la reciedumbre con conatos de mala intención, volvió ayer a hacerse presente y aportó como consecuencia directa la expulsión de Ortellao a los 36 minutos”.
La ubicación final en la tabla de posiciones fue altamente positiva si se tiene en cuenta que recién debutaba en las lides oficiales de la L.P.F. La honrosa segunda posición era todo un presagio de mejores actuaciones y no menos conquistas. Quedaba establecido en forma indiscutible que la ciudad de Paraná había encontrado en el carisma de un equipo de “chacareros”, como los llamarían más adelante, un acertado motivo para acompañarlo en las canchas donde se presentara en ese primer torneo oficial.
El equipo de “La Banda Roja” nació entonces con la buena estrella y, más que sus triunfos, fueron la estirpe guerrera, el tesón, la enjundia, el libreto arrollador, los que anidaron en el corazón de una inmensa cantidad de hinchas de todas partes… y el grito de doña Rosa: -¡Dale Monai! ¡Dale Monai! - comenzó a atronar también en las canchas de Paraná, entremezclándose con el: - ¡San Benito Viejo y Peludo! - de otros tantos nuevos fanáticos…y los que no se hicieron hinchas: lo respetaron. Fue para sus adversarios un “hueso duro de roer” y, como ya quedó dicho, nació en aquella contienda de ascenso el “Clásico de Santos” que duró hasta estos tiempos: San Benito – Don Bosco.
En enero del año siguiente, como para justificar un nuevo encuentro, se realizó un partido por el Sub Campeonato entre Alumni y San Benito “perdiendo dicho título por escaso margen de goles”.
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