ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.

ANA LÓDOLO DE COIZ, luego DE BIGOT.
ANA LODOLO DE COIZ, un símbolo de la imigración friulana, llegada a la Colonia 3 de Febrero en 1879

jueves, 19 de agosto de 2010

CAPÍTULO XXXII

INFORMACIÓN GENEALÓGICA
Bello Sebastián Alberto, alias “Perca”, hijo de Estela Bello.
Bigot Eleonildo Pedro Lorenzo, nacido el 1 de junio de 1922, hijo de Rodolfo Bigot y Herminia Puntín; falleció soltero, ahogado en arroyo Espinillo.
Bigot Osvaldo Rodolfo, alias “Petiso”, nacido el 26 de enero de 1927, hijo de Rodolfo Prudencio Bigot y Herminia Puntín; casó el 11 de febrero de 1956 con Clide Edith Fontana.
Bizai Pablo Pedro, nacido el 30 de junio de 1901, hijo de José Bizai y Francisca Princich; casó el 20 de octubre de 1928 con María Avataneo, nacida por 1908, hija de Gregorio Avataneo y María Peirone.
Bressán Camilo Juan, alias “Milo”, nacido el , hijo de, casado con Ida Filomena Fontana, nacida el 26 de marzo de 1925, hija de Walter Fontana y Lucía Fontana.
Bressán Edgar Enedín, nacido el 4 de junio de 1931, hijo de Juan Valentín Bressán y Adelina Zamero.
Bressán Edsel Alcides, nacido el 8 de octubre de 1928, hijo de Juan Valentín Bressán y Adelina Zamero.
Costa Carlos Antonio, alias “Ruso”; nacido el 23 de enero de 1936, hijo de Hipólito Costa y Teodora Isabel Michelín. Casó con Fulvia Oleinizack de Villa Urquiza.
Demartín Cándido Tercilio Saturnino, alias “Camarata”, nacido el, hijo de José Saturnino Demartín y María Basso. Jubilado de la Municipalidad de Paraná.
Demartín José Saturnino, nacido por 1903, hijo de José Demartín y Úrsula Francovih; casó el 3 de octubre de 1928 con María Basso, nacida por 1905, hija de Tercides Basso y Cecilia Movio.
Falco Héctor Osvaldo, alias “Cuti”, hijo de Ignacio Falco y María Teresa Pellarini.
Falco Ignacio L. (h), hijo de Ignacio Agustín Falco y María Teresa Pellarini.
Fontana Rogelio Elpidio, alias “Judío”; nacido el 23 de agosto de 1937, hijo de Walter Fontana y Lucía Fontana; casó el 9 de febrero de 1963 con Liliana Idelma Olotte.
Gabás Emilio, nacido el 1 de agosto de 1899, hijo de; casó el 3 de octubre de 1923 con María Francisca Vidoz, nacida por 1903, hija de Marcos Vidoz y Ángela Battauz.
Larrauri D’Abramí Juana, nacida en La Floresta, Buenos Aires, el 12 de marzo de 1911, fallecida el 21 de febrero de 1990; casó en 1949 con el pianista tanguero Francisco Rotundo. Fue inicialmente una buena cantante de tango para luego ser militante peronista y amiga personal de Eva Duarte; fue dos veces senadora por Entre Ríos.
Lessa Edelmiro, nacido el 6 de junio de 1904, hijo de Emma Lessa; casó el 30 de abril de 1930 con María Felisa Sattler, nacida en 1904, hija de Juan Vicente Sattler y Rosalía Bouvier.
Michelín Alfredo Gerardo, alias “Tito” o “Pelado”; nacido el 24 de setiembre de 1932, hijo de Domingo Michelín y Elisa Sandrín; casó el 11 de abril de 1959 con Elma Elena Padoán.
Musich Dodolina Rosa. Nacida en 1908, hija de Pedro Musich y Evarista Romero, Casó el 14 de marzo de1925 con José Gabás, nacido el 12 de marzo de 1903. Hijo de Francisco Gabás y María Grinóvero.
Musich Héctor Abel, nacido el 27 de noviembre de 1836, hijo de Fioravanti Musich y Adelaida Fontana.
Musich Nelly Dina, nacido el 16 de abril de 1927, hija de Pedro Musich y Erasma Gabás; casó el 1 de marzo de 1957 con Ricardo Freitag.
Musich Oscar Pedro, Alias “Manguera”, nacido el 23 de agosto de 1937, hijo de Fioravanti Musich y Adelaida Fontana; casó con Carlota Zorzenón, nacida el, hija de José Zorzenón y Julia Genolet.
Musich Osvaldo César, nacido en setiembre de 1944, hijo de Fioravanti Musich y Adelaida Fontana; casó con Graciela Zampa.
Musich Pedro Antonio Alfonso, alias “gato”; nacido el 22 de enero de 1936, hijo de Pedro Antonio Musich y Eufemia Gabás; casó el 13 de julio de 1957 con Juana Haidée Cersofios.
Princich Francisca, natural de Cozana, Austria, nacida el 20 de abril de 1870; casó en 1900 con José Bizai, nacido en Cerovo, Austria por 1873, hijo de Juan Bizai y María Gobbo.
Romanín Carlos, casado con Inés Dora Laurencena, hermana de Horacio Tomás L.
Téntor José, alias “Pelecho”, nacido el 29 de marzo de 193…, hijo de Olindo Téntor y María Giorgio. Casado con Susana Picotti.
Téntor Oscar Cándido, alias “Carucha”; nacido el 1 de diciembre de 1936, hijo de Olindo Téntor y María Giorgio. Casó 10 de febrero de 1962 con Irma Yolanda Pintos.
Toffolini Orlando, casó con Amanda del Carmen Padoán, nacida el 30 de enero de 1939, hija de Agustín Armando V. Padoán y Emilia Delia Puntín.
Torrealday Miguel Ángel, ministro de educación en 1950; vicegobernador del Prof. Felipe Texier hasta 1955; fue Presidente del Club A. Patronato de 1942 a 1946.
Zink Eugenia, casada con Amadeo Gambelín, nacido el 15 de agosto de 1899, hijo de Juan Gambelín y Rosa Gervasutti.
Zorzenón Luis, alias “Pelele”, nacido el 20 de agosto de 1935, hijo de José Zorzenón y Julia Genolet. Casó el 21 de mayo de 1951 con Carmen Gasparín, hija de Pablo Gasparín y María Luisa Caviglioli.

CAPÍTULO XXXI

No se puede cerrar este capítulo sin hacer notar que a la par del equipo de fútbol nació la hinchada, sin las características de las actuales barras bravas, pero con el mismo fervor, el mismo calor que sostuvo y sostiene el amateurismo, que en la jerga popular tradujo el rendimiento, acuñándolo para siempre en lo que dio en llamarse el “amor a la camiseta”. No se puede desconocer que los primeros deportistas siguieron vinculados al club, al menos en una buena cantidad, y fueron los simpatizantes de los que iban surgiendo; fueron asimismo los que tiempo más adelante se nuclearían para jugar algunos encuentros de “veteranos” que concitaron el interés general.
Y los hinchas fueron muchos!...en el tiempo los hubo fervorosos. Fueron primeros los chicos, los jóvenes, los hombres, pero no tardaron en alistarse las mujeres para dar su voz de aliento al costado del alambrado. ¿Pero quién puede dejar de reconocer que si algún día hubiera de construirse un monumento al hincha de San Benito, el mismo deberá ser para una mujer emblemática: la recordada “Doña Rosa” que eternizó la arenga: - ¡Dale Monai, Dale Monai! - ?
No es una referencia a la utópica “Doña Rosa” de aquel famoso periodista de la televisión nacional. La sanbenitense fue de carne y hueso; se trata de doña Dodolina Rosa Musich de Gabás. Nunca faltaba a la cita futbolera; allí estaba siempre detrás del alambrado, preferentemente detrás del arco del sur en la cancha nueva, alentando con fervor a los muchachos. Ese aliento de la referencia es en alusión al mediocampista (half en inglés) Ademar Monai, jugador de la época de oro del equipo de los “chacareros” como lo llamaban algunos comentaristas de Paraná.
Doña Rosa Gabás, como mejor se la conocía, tenía un carácter incisivo y su simple presencia atraía; era conversadora; su acción permanente la llevó a ocupar lugares en distintas comisiones del pueblo y fue la mujer política más importante que haya dado San Benito hasta la fecha. Efectivamente, fue una gran peronista y tuvo adoración por la mítica Evita.
En febrero de 1951 había sido elegida como Presidente de la Unidad Básica Femenina Peronista de San Benito, siendo secretaria doña Eugenia Zink de Gambelín, y llegó a la localidad para ponerla en funciones la senadora censista doña Juanita Larrauri de Rotundo, cantante de tango y una gran dirigente peronista. El 10 de julio de ese año tuvo oportunidad de ser recibida por Eva Duarte de Perón en Buenos Aires a donde concurrió con Nelly Dina Musich y otras militantes entrerrianas.
Por último, si bien todos fueron importantes para prestigiar la divisa, no se puede olvidar a un jugador nativo de la localidad que hizo escuela en el fútbol paranaense y que por entonces comenzaba a ser una figura reconocida. Tal vez no tuvo la exquisitez de los virtuosos del fútbol, pero dejó enseñanzas extraordinarias. ¡Era puro corazón y garra!; ¡su optimismo y su tesón contagiaban!...
Tal vez sea un desperdicio recordarlo en esta etapa de la historia que va uniéndose a través de una cronología de hechos, si se tiene en cuenta las grandes jornadas que vendrían años más tarde cuando llevaba la cinta de capitán y apuntalaba el equipo desde la defensa; pero arrancó siendo un líder deportivo y por ello es necesario adelantarse.
Se trata de Gerardo Alfredo Michelín, más conocido por el “Tito” y años más tarde como “El Pelado Michelín”, quién mientras hubo de vestir una camiseta, la devolvió empapada en transpiración. A veces era demasiado expeditivo, pero siempre cumplía con el objetivo de alejar la pelota de su área, habiéndose acuñado el adagio futbolero: “rechazó a lo Michelín”, cuando se trataba de alejar la pelota “pumba y para arriba”. Esta referencia es para cuando jugó en puestos defensivos, porque en sus inicios fue un atacante letal por la punta derecha y un jugador con sed de gol. Supo ganarse a fuerza de coraje la cinta de capitán cuando años más tarde vistiera la casaca sanbenitense.
Aún cuando en esta etapa del club no había afiliación a la Liga Paranaense de Fútbol, él tenía su ficha de jugador en el Club Universitario de Paraná, equipo con el que se consagró Campeón de Primera A en 1952. En dicho club se constituyó ese año en una figura descollante, integrando aquella delantera “azul y blanca” con: Gerardo Michelín, Romeo Blasón, Juan Carlos Frutos, Andrés Modesto Lencioni y Euclides López. Fue figura en el partido final que los consagró frente a Patronato y convirtió un gol, para darle el triunfo a su equipo por 2 a 1.
Sus condiciones fueron valoradas por toda la afición paranaense y las mismas lo llevaron a vestir la casaca celeste del combinado de la Liga en muchas oportunidades, habiendo debutado en la Copa “Challenger” disputada en Concordia en diciembre de 1952; fue muchas veces convocado para jugar por el combinado liguista como más adelante se podrá comprobar.
El “Pelado” Michelín, como lo llamaba la tribuna al momento de retirarse de los campos de juego, quedó para siempre en el sentimiento de los hinchas sanbenitenses y dejó su intachable ejemplo como jugador amateur.
Pero también fue uno de los adalides de algo que mereció el reconocimiento unánime de la afición deportiva de esa época: un ejemplo de caballerosidad; si vale una anécdota para dimensionarlo, hubo una oportunidad que jugando un partido oficial los rivales habían convertido un gol legítimo pero el árbitro lo había anulado creyendo que la pelota no había entrado en el arco y él, siendo capitán del equipo, le informó al juez que la pelota había ingresado y el mismo fue convalidado…¡hoy eso se llama mal compañerismo! ¡No se puede negar que eran otros tiempos!

CAPÍTULO XXX

Lo más importante de ese año fue el nuevo viaje del plantel superior a Nogoyá para enfrentar al Club “25 de Mayo” el 9 de agosto. La representación estuvo integrada por Ignacio L. Falco (h), Antonio Pellarini, Fioravanti Musich y Nelson Zorzenón, como delegados y los jugadores Bernardo L. Zorzenón, G. Michelín, Carlos Costa, De Andrea, Clariá, José Téntor, Máximo Müller, Díaz, Ábalos, O. Toffolini, L. Falco, J.M. Falco, Juan C. Frutos, Pedro Musich y Bernardo Gabás.
La cancha local tuvo actividad al domingo siguiente cuando las dos divisiones superiores recibieron a equipo de Casa “Blanca” de Paraná; los partidos se jugaron el domingo siguiente debido a la lluvia caída. El 20 de setiembre recibieron al Club A. Brete de Paraná y el 27 del mismo mes a los Diablos Rojos de la capital provincial, quienes vinieron con sexta y primera división.
El cierre de la temporada futbolística de ese año en la cancha local se hizo el domingo 29 de noviembre con un encuentro entre el Club Juvenil Urquiza de Paraná, disputando la Copa “Bazar Urquiza”. Previamente jugaron un encuentro el equipo de veteranos (de la hasta entonces divisa celeste y blanca) y un equipo similar de los visitantes, siendo este el primer registro sobre la actividad de los ya retirado de la lides deportivas.
Mientras el club Patronato hacía disputar el cuadrangular (mencionado anteriormente) el 14 de marzo de año siguiente, un representativo del primer equipo de San Benito se presentaba en un campeonato reducido en tiempo y de jugadores, organizado por el Club “Unión” de Paraná en su campo de juego (donde está la actual Sociedad Rural); el equipo contaba con el auspicio del club y se denominaron “Centauros de San Benito”.
Los aficionados y simpatizantes del club participaron el domingo 18 de abril de 1954 de una jornada que podría considerarse histórica para la institución. Ese día se recibió la visita del Club “San Lorenzo” de Tezanos Pinto, para competir en sexta, reserva y primera división, dando “por iniciada su temporada futbolística en su campo de deportes”

¿Y qué importa el resultado de aquel encuentro entre las divisiones superiores?… ¡aquél día la gloriosa camiseta a bastones celestes y blancos andaba rondando los 38 años de paseos por distintos escenarios! Había nacido con el desaparecido “3 de Febrero Fútbol Club”; la habían vestido aquellos jugadores nombrados en estas páginas y tantos otros que no aparecieron en las crónicas de los diarios de la época y por ello no los incluímos, pero que fueron tan o más importantes a la hora de defenderla con ardor. Con ella viajaron a ciudades importantes como Nogoyá, Viale, Paraná y a tantos “potreros” que no se mencionan, pero que seguramente conocieron del coraje y el entusiasmo de los bizarros sanbenitenses. Se puede deducir que todo este largo trayecto recorrido por el club fueron la génesis y evolución imprescindible para los tiempos que vendrían.
¡Nacer para morir! ¡Morir para nacer!... Aquella divisa había nacido sintetizando las expresiones futbolísticas de un puñado de muchachos que hicieron sus primeras armas en la Plaza de Ejercicios Físicos enfrente de la iglesia parroquial; años más tarde fue gallarda a dar el “hurra” previo de los partidos en la cancha que se había trasladado al predio del Barrio San Martín; ya había sido sepultado para siempre el nombre de “3 de Febrero Fútbol Club” y aquel clásico grito de guerra, traído por los ingleses, era la inyección de valentía, la medicina que recibían en común tras el abrazo de los jugadores de la “celeste y blanca”, cuando representaban al recién nacido Club Atlético San Benito; y tuvieron que lucirse estos colores nacionales cuando los jugadores se vistieron tantas veces en “La Intendencia” (aquella casilla de madera que se ubicaba al norte del edificio inicial del club) para jugar el primer partido en la cancha propia, aún con una pronunciada caída hacia el norte…¡y hubo de morir aquel 18 de abril de 1954!
Pero tuvo que morir, para que nazca fortalecida la divisa nueva, la que arrancó con el equipo que jugó por primera vez en la Liga… ¡Fue la “Celeste y Blanca” fiel testigo de mil jornadas!; fue la precursora, glorificada en el relicario del corazón de la hinchada que ya sabía de festejos y fracasos; siempre supo estar enjugada en el sudor, como símbolo del esfuerzo en pos de la conquista. Ella conoció de la entrega generosa de sus valientes portadores; ella estuvo a la hora de las conquistas inolvidables y también a la hora de la caída dolorosa.

CAPÍTULO XXIX

En la faz social el año se comenzó con la realización de varios pic.nic en el paraisal de Bizai; el primero de ellos realizado el 25 de enero. Hubo otro el 1 de febrero y hacia fin de año se hizo el otro a título de paseo campestre en el mismo sitio.
Las instalaciones del club estuvieron de un principio al servicio de la comunidad; en su salón fue fundado el 22 de marzo el Centro Agrario de San Benito, cuya finalidad fue la defensa de los intereses e inquietudes de la gente de campo, para lo cual se contó con el apoyo de la Dirección Provincial de Política Social Agraria; la primera asamblea general de dicho centro se realizó en el mismo lugar el 10 de mayo a las 9:30 hs.
La Comisión Directiva del club llamó a asamblea anual ordinaria el 19 de abril de 1953 para aprobar la memoria y balance del año anterior lograr el voto positivo de los asociados. Las actividades sociales se siguieron dando y para el nuevo aniversario hubo una agenda movida: una ceremonia religiosa, un torneo interno de bochas, un asado a la criolla al mediodía, fútbol, te danzante y función de cine sonoro por la noche.
Con motivo del 37° del club la comisión resolvió adquirir un hermoso proyector cinematográfico sonoro de 16m mm., lo que fue posibilitado por un subsidio del gobierno provincia, a través de Ministerio de Educación en virtud de que el club se hallaba comprometido a colaborar con la campaña pro exhibiciones escolares, objetivo que estaba empeñado en cumplir ese ministerio, de acuerdo a las pautas del plan quinquenal.Cumpliendo con lo convenido, el jueves 24 de setiembre se dio cine a 300 alumnos de las escuelas de la zona, para lo cual la base aérea vecina facilitó películas alusivas a la Semana Aeronáutica.
Entre las actividades también se debe destacar la presencia en el salón social del ilusionista cubano Di Leo, quién también era un afamado prestidigitador y malabarista. “el citado mago constituye, hoy por hoy, la última palabra de la fantasía moderna internacional”, decía el parte de prensa.
Otro número importante fue la presentación el 15 de noviembre del “Indio Tabú”, cultor del arte nativo guaraní; dicho personaje era actor radial y tenía un conjunto correntino llamado “Santa Elena” que interpretaba muy buenos chamamés; también actuó ese día el dúo “Los Campiriños”, todo con el objeto de recaudar fondos para las obras de la parroquia.
En lo que respecta al fútbol, ese año la actividad comenzó a mediados de año, cuando el 5 de julio se recibió La visita del Club Atlético Defensores de Belgrano, para enfrentarse con la reserva y la primera división. Por entonces se iba perfilando un equipo renovado, con reales expectativas, las que se verían coronadas al año siguiente. No deja de ser interesante conocer quiénes eran los que integraban sus planteles superiores:
Primera División: Nelson “Chino” Zorzenón; Gerardo Michelín y José Téntor; Ángel Mendoza, Luis “Pelele” Zorzenón, Carlos “Ruso” Costa; Osvaldo “Petiso” Bigot, Héctor “Cuti” Falco, José María Falco, Orlando Toffolini y Máximo “Pirulo” Müller.
Acerca de Nelson Zorzenón, el “Chino”, no ha sido muy difundida su afición por el arco, siendo que fue el titular en esa etapa e integró el equipo al año siguiente cuando debutó en el Ascenso de la Liga P. de Fútbol. Gerardo Michelín, aún jugaba con Universitario en el torneo oficial de la L.P.F. y lo acompañaba Orlando Toffolini (el 26/2/1954 viajaron a Santa Fe para medirse con Unión); “Pelele” Zorzenón estaba fichado en el Club Belgrano y en febrero del año siguiente inició la pretemporada con dicho club, como también lo hizo el arquero Pedro Musich y Carlos Costa era del Club Patronato. Cuando este equipo organizó un cuadrangular amistoso el 14 de marzo del ‘54, Luis B. Zorzenón se presentó con el plantel de Belgrano y G. A. Michelín junto a O. Toffolini integraron el plantel de Universitario.
El equipo de reserva estaba integrado por: Pedro “Gato” Musich; L. Gabás y Oscar “Carucha” Téntor; Rogelio Fontana; “Perca” Bello y Héctor Musich; Cándido “Camarata” Demartín, O. Musich, J. Gómez, N. Ledesma y Rubén “Buby” Musich.
El domingo 12 de julio llegó el rival de siempre: “Argentino” de Paracao, para jugar sendos partidos y “dada la tradicional pero amistosa rivalidad futbolística existente entre ambas instituciones, es de esperar que asistiremos a una brega de contornos lucidos y entusiastas, donde será prematuro adelantar un pronóstico favorable para alguno de los caballerescos contendientes”, opinó el corresponsal; el domingo siguiente enfrentaron al flamante Club “Presidente Perón” de Paraná, dirigido por el conocido deportista Deolindo Mendoza.

CAPÍTULO XXVIII

En la faz institucional 30 de marzo de 1952 se comenzó a estudiar los estatutos del club con la finalidad de hacerles la reforma exigida para obtener la personería jurídica. Ese domingo a las 11 de la mañana se realizó la Asamblea General Ordinaria y después de aprobar el balance anual, se renovó la Comisión Directiva en forma total; luego fueron aprobados los nuevos estatutos y no faltó el posterior almuerzo para los asociados. Ese año el club recibió un subsidio de 1.000 pesos por parte del gobierno provincial, en el marco de la ley que favorecía el desarrollo de las entidades deportivas. Los estatutos fueron aprobados por Resolución N° 25 de M.G.J. el 9 de junio de 1952.
La temporada de fútbol de ese año comenzó el domingo 4 de mayo con encuentros entre la sexta y primera división contra los similares del Club Argentino de Paracao, “destacándose desde ya el entusiasmo que dichos partidos provocan”. Para Fiestas Patrias de Mayo viajó una delegación a la ciudad de Nogoyá para medirse con el representativo del Club “25 de Mayo”, para disputar un trofeo en sendos partidos de ida y vuelta, habiendo triunfado por 4 a 2; el 20 de junio enfrentó al Club San Agustín, ex – Cámara y el 6 de julio se midió con “Deportivo El Sol” de Paraná.
Nuevamente se viajó en delegación a la localidad de Viale con motivo de sus fiestas locales para enfrentar un combinado local el 17 de agosto, resultando el encuentro empatado; en la definición por penales se impuso San Benito conquistado el trofeo que se disputaba.
El 7 de setiembre recibió la visita del Club San Roque de Paraná y el 12 del mismo mes se esperaba una delegación del Club “25 de Mayo” para jugar la revancha pendiente. La afición local esperaba “con inusitado interés la presentación del homogéneo y entusiasta conjunto nogoyaense”. Hubo de suspenderse por razones del mal tiempo reinante y finalmente se jugó el 12 de octubre, siendo jugado el preliminar por la quinta división del local contra el Club “Honor y Patria” de Paraná. La temporada de ese año se cerró con un encuentro frente al Club “San Roque” de Paraná, al igual que en las bochas, ya que ese mismo día se llevó a cabo un torneo interno.
En la nueva edición de los “Campeonatos Evita”, la delegación representativa de “Sportivo San Benito” jugó las finales en la cancha de Belgrano con resultado adverso. En la definición de ese torneo el representativo de Entre Ríos en Buenos Aires fue dirigido por el sanbenitense José Severo Zorzenón, quién aún estaba en la primera división de Tigre.
El año siguiente hubo varias realizaciones, pero lo más importante fue la nueva edición de la carrera automovilística en el circuito afirmado, organizada en conjunto con el Club Palma Juniors de Paraná. Desde fines de enero se comenzó a publicitar la realización de la misma el 8 de marzo, pero sobre la fecha se prorrogó para el mes siguiente. La promoción fue intensa y al final de cuentas se vio favorecida con la suspensión.
Además de trofeos, había 12.000 pesos a distribuir en premios, lo cual había despertado el interés de destacados pilotos de la provincia, de Santa Fe, incluso de provincia de Buenos Aires.
La segunda fecha que se había asignado para esta carrera era coincidente con la Semana de Turismo en Paraná, gracias a la gestión del Presidente del club. Se decidió utilizar el circuito de 1951 y nuevamente fue vialidad provincial la encargada de poner en óptimas condiciones la pista.
El rumor en el ambiente hizo que mostraran su interés por participar Bernardo Kuger, ganador en dos oportunidades de la Vuelta a las Colonias de Santa Fe; Raimundo Fénix con un coche Ford A muy bien preparado con el que había logrado meritorios puestos; Alberto Bauviler con Buik; Francisco Abrei con Chevrolet, Dante Dominino con Willy; Américo Grossi con Chevrolet y Bladimiro Bituri con Ford A, todos ellos de San Jerónimo Norte de Santa Fe. Ricardo Jaurena de Gualeguaychú con Ford A iba a ser de la partida, como así también pilotos de Concordia y Concepción del Uruguay.
Esta carrera reservada para coches de fuerza limitada había generado un especial interés no sólo en San Benito, sino también en las localidades aledañas, reinando un clima de general optimismo. Lamentablemente las condiciones del tiempo hicieron desistir de la realización de esta competencia por segunda vez y la falta de fechas disponibles en el calendario de la categoría hizo que se prorrogara su realización para el 6 de setiembre venidero.
Las inscripciones volvieron a abrirse desde el 4 de agosto e inmediatamente se anotaron estos corredores: Dani Menini de Diamante, Edgar Bressán, quién en una prueba reciente en Diamante había hecho un promedio de 64,800 km por hora; estaban comprometidos en asistir: Ricardo Jaurena de Gualeguaychú, Luis Simón y A. Arralde de Concordia, Martino de Chajarí, N. Mondersen de Reconquista, Santa Fe y Campi de Villa Crespo, que había triunfado en Diamante.
Finalmente resultaron inscriptos: Luis Simón de Concordia, Ricardo Jaurena de Gualeguaychú, Danilo Menini de Diamante, Faustino L. Facello de Nogoyá, Eduardo Barceló de C. Bernardi, El Bandido de Paraná, Argentino Vaccaretti de Paraná, Néstor Tavella de Concordia, Faustino Fontana de Paraná, David Nejkankinde Concordia, Edgar Bressán de San Benito, Juan B. Daglio de La Llave, Lucas González.
En este tiempo de paciente espera se hicieron modificaciones en el circuito finalmente quedó establecido en 2.000 metros, con tres rectas bastante pronunciadas y 250 metros asfaltados. La Comisión Organizadora esta integrada por: Horacio Laurencena, Ignacio Falco, Nelson Zorzenón y “Lito” Falco por San Benito y Domingo Zuqui, Doroteo Montero Vera, Carlos Roselli y Líbero Lucardi. Las autoridades de la prueba fueron: Comisario General Julián Benavente; Subcomisario Julio Pianello Mir; Cronometristas: Miguel David y Víctor Bovolini; Planilleros: Alfonso R. Santolaya y Edsel Bressán.
La jornada automovilística se realizó ante un marco multitudinario de público, que siguió con sumo interés el desarrollo de las competencias; se consagró ganador en la pista Luis César Costelli, escoltado por Facello, Vaccaretti, Menini y Bressán. Pero hubo un reclamo porque la tapa de cilindros del coche de Costelli estaba alterada y fue descalificado por las autoridades de la prueba. De esta manera resultó triunfador Faustino L. Facello (había ganado la prueba anterior), ubicándose luego Vaccaretti, Menini y Bressán.

CAPÍTULO XXVII

Respecto a las actividades sociales continuaron de la misma manera que el año anterior; la proyección de cine también se comenzaba a hacer a beneficio de la organización parroquial, ya sea para la Congregación de las Hijas de María, la Cofradía del Carmen, etc. como así mismo se hicieron bailes en el salón de Avda. San Martín, contiguo al Centro de Salud y los populares pic-nic en el paraisal de Bizai.
Lo más destacado del plantel de fútbol ese año fueron los viajes a Tezanos Pinto para enfrentar con dos divisiones a San Lorenzo en el mes de junio, la visita que hicieron con tres divisiones al Club Argentino de Paracao y la presentación realizada en Viale con motivo de las fiestas patronales, enfrentando a un combinado de esa localidad, para disputar la Copa “Gobernador General Albariños”, habiéndose empatado 1 a 1. La delegación, que encabezaron el presidente del club Horacio Laurencena y el vocal Fioravanti Musich, regresó “gratamente impresionada por las múltiples atenciones recibidas”.
Lo más importante de ese año fue, sin dudas, la carrera automovilística programada para el 4 de noviembre en el circuito “General Albariños” que tenía una extensión de 2.000 metros, con una parte afirmada y otra de tierra; el programa también incluía carreras de motos y bicicletas. Esta prueba fue organizada por el Club Palma de calle Andrés Pazos N° 443 de Paraná y el Club San Benito y otorgó 6.500 pesos en premios.
Esta prueba generó un gran revuelo en la localidad, ya que era una experiencia desconocida y por entonces comenzaban a tener cierta continuidad este tipo de competencias en la región.
Los inscriptos para dicha prueba fueron los siguientes: Ovidio Ramírez de Victoria, Pedro Gandolfo de Paraná, José Stang de Aldea Brasilera, “Zaga” de Diamante, Miguel David (h) de Paraná, Benjamín de Depardón de Paraná, Hernaldo Brunner de Ramírez, Edgar Bressán de Paraná, Miguel Ángel Clavenzani de Diamante, Santiago Erbes (h) de Ramírez, David Farenbruy de Ramírez, Ricardo Paicel de Diamante.
Se estaba esperando la confirmación de los corredores: Raúl Barceló de Conscripto Bernardi (quién participó), Cándido Brutti de Gualeguaychú, Pablo Selene de la misma ciudad, Juan B. Daglio de Colonia “La Llave” de Lucas González. Finalmente se inscribieron Faustino Facello de Nogoyá, Luis Simón de Concordia, Carlos M. Godoy de Concepción del Uruguay, Pablo Selene de Gualeguaychú, Argentino M. H. Vaccaretti de Paraná, Ricardo Jaurena de Gualeguaychú y Luis Sarralde de Gualeguaychú. Por la lluvia caída fue suspendida en dos oportunidades hasta que se pudo concretar su realización el 2 de diciembre de 1951.
La competencia fue un éxito por la calidad en el circuito y por el numeroso público que se dio cita. Fue triunfador Faustino Facello de Nogoyá en un tiempo de 48’57’’, con un promedio de 75 km. por hora. 2°) Ricardo Jaurena de Gualeguaychú con 49’3’’; 3°) Luis Sarralde 49’59’’; 4°) Ricardo Paisal 50’41’’; 5°) Luis Simón con 50’44’’.
También hubo una competencia de motocicletas con este resultado: 1°) Ercio Brondani con 18’33’’ a 64,690 por hora; 2°) Basilio Tataren. 3°) Carlos Cabrera; 4°) Dante Cichitti. En ciclismo para 2° y 3° categoría las posiciones fueron: 1°) Julio (Julio) Chiecher con 53’40’’ a 54 km por hora; 2°) Eduardo Movio; 3°) Jaime Cabrera; 4°) Hockley Mainardi; 5°) Héctor Peresito; 6°) Raúl Mena; 7°)Oscar Basso. En ciclismo, 4ta. Categoría: 1°) Manuel Rivero 52’15’’; 2°) Abel Hillairet; 3°) Pedro Osuna; 4°) Honorio Fernández; 5°) Florencio González.
La opinión del cronista sobre esta primer experiencia fue: “El circuito denominado General Albariños estuvo en perfectas condiciones; la jornada que comprendió pruebas de ciclismo, motociclismo y automovilismo; fue seguida con gran entusiasmo por el numeroso público que vino a presenciarla. La misma tuvo alternativas de verdadera y brillante demostración de lucha, cuyo interés no decayó hasta el último instante”.

CAPÍTULO XXVI

Mientras tanto, se le daba especial importancia a la preparación de los más jóvenes quiénes entrenaban con dos equipos representativos para intervenir en los campeonatos “Evita”.
El debut se produjo el 8 de noviembre en la Cancha de Don Bosco enfrentando al equipo de “Villa Gazzano”. El equipo que representaba al Club A. y S. S. Benito ganó 2 a 0 e integraban su plantel los siguientes jugadores: Pedro Musich, J. Téntor, Bello, Gabás, L. Zorzenón, I. Musich, José María Falco, Orlando Toffolini, G. Pando, Musich Héctor, Carlos Costa y suplente Oscar P. Musich. En este campeonato se vieron en acción varios de los futuros grandes jugadores del club que comenzaron a hacerse de fama cuatro años después.
Se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que oficialmente el club comenzó a tener una representación del juego de bochas en 1950. El 8 de diciembre se informaba que el club “acaba de construir y habilitar dos hermosas canchas de bochas en su propia sede. Los asociados amantes de este simpático deporte tendrán en adelante un motivo más de sano esparcimiento y de amable reunión pueblerina”.
Las canchas fueron inauguradas oficialmente el sábado 16 de diciembre con corte de cintas y la bendición del cura Laurencena, para posteriormente saborear un asado criollo. En esa oportunidad se llamó a participar de un Torneo Interno entre aficionados locales para los días 24 y 25 de ese mes, con equipos de dos jugadores y por simple eliminación, fijando la inscripción en dos pesos. ¿Se habrá dado cuenta aquel día Oscar “Manguera” Musich que su futuro no estaba como suplentes de los grandes jugadores de fútbol que ya se perfilaban y optó para iniciarse en el juegos de las bochas?...
En el año siguiente se continuó con el avance progresista del club y fue aumentando su patrimonio. Ya había instalado en su predio un parque de juegos infantiles y se habían adquirido mesas y sillas de hierro, entre otras cosas; en enero de 1951 se adquirió un equipo de amplificación “para amenizar las reuniones deportivas y sociales”.
Para la semana siguiente se programó la realización de un pic-nic en el paraisal de doña Francisca Princich de Bizai para hacer debutar el equipo de sonido propio. La lluvia impidió esta fiesta, que se realizó el domingo siguiente con una nutrida cantina, bebidas frescas, asado con cuero y empanadas criollas. Otra reunión similar se organizó para el 30 de setiembre.
Ya se ha hecho mención al sentido de la diplomacia de ese activo cura que presidió el club por más de diez años. Cuando tuvo que quedar bien con las autoridades turno lo hizo con mucho tacto, demostrando que se sabía mover en las altas esferas del poder. En junio de 1951 resolvió convocar a una asamblea extraordinaria de socios para resolver la donación de todos los elementos del parque infantil del club a la escuela N° 28; la masa societaria acompañó por mayoría aquella decisión y el parque fue a la escuela.
El Ministerio de Educación, por intermedio de la Cooperadora Escolar aceptó y agradeció ese importante y simpático donativo. Fue así como los niños comenzaron a gozar de los juegos y entretenimientos instalados en el patio de la escuela de madera construida en 1912 por la firma Perasso y Cía. Aquel gesto altruista de la entidad deportiva y social de la localidad aumentó su prestigio y demostró el sentido de mutua colaboración con el gobierno provincial, que estaba empeñado en dotar de elementos recreativos a todas las escuelas entrerrianas. Por entonces el maestro Roberto Bottero ya había llegado a la escuela N° 28.
¡Cómo no recordar aquella calesita que estaba ubicada en la esquina de Ramírez y Friuli, cercana al tejido perimetral, donde los alumnos disfrutaban al corretear a su alrededor arrastrándola para darle impulso….las hamacas del patio oeste, que se ubicaban donde está el salón de actos…y los sube y baja al norte de la antigua escuelita de madera, sombreados por los frondosos árboles de la parroquia que por 1914 había plantado el maestro J. Tomás Zapata!...